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"OPERACIÓN LOBO": EL TOPO, LA CIA Y LA CAÍDA DE ETA

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A principios de la década de 1970, en la cúpula de ETA nadie podía imaginar que el compañero de fiesta, confidente y jefe de infraestructura que tenían al lado era su peor pesadilla con nombre clave: "El Lobo". Mikel Lejarza no solo vivió entre sus enemigos, sino que forjó una doble vida durante más de dos años; pasaba datos al SECED mientras dormía en pisos francos y vivía al límite de ser descubierto . Cuando sus jefes de ETA se dieron cuenta de quién era realmente, ya era demasiado tarde. Su dedo llevó a más de 150 etarras a la cárcel y la cúpula de la banda se desmoronaba . Pero la pregunta que flota sobre su leyenda es: ¿qué hizo la CIA en todo esto? ¿Fue El Lobo solo un espía español, o alguien dio la orden para que aquella operación se convirtiera en la bomba definitiva contra el terrorismo en la Guerra Fría?. 📄 Capítulo I: El Reclutamiento de un Hombre Común Mikel Lejarza Eguía (nacido entre 1947 y 1951 en Villaro, Vizcaya) no tenía ningún tipo de formación como espí...

EL PELIGRO REAL DE UNA EXPLOSIÓN ATÓMICA HOY

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El éxito de la prueba Trinity estadounidense en 1945, enmarcada en el Proyecto Manhattan, f ue   también  el principio de la era  y la  carrera  nuclear   en el mundo.   El marco  de la Guerra  Fría   no sólo no evitó la proliferación de las armas  nucleares  sino que aumentó su producción con fines bélicos y comerciales.     Las “flechas rotas”     A pesar del horror que provocaron las dos bombas lanzadas por los norteamericanos sobre la población civil japonesa de Hiroshima y Nagasaki, y lejos de pararse los ensayos nucleares, estos se sucedieron a lo largo de más de medio siglo para la mejora de estas armas.     Pero la carrera nuclear ya no significó algo puramente científico, sino una industria muy onerosa.   Y como ocurre con cualquier nueva tecnología, en esos primeros años en que era esencial realizar múltiples pruebas, también se produjeron, muchas veces de forma incomprensible, ...