Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como órdenes religiosas

Entrada destacada

BÓVEDA DEL FIN DEL MUNDO: EL ARCA DE NOÉ VEGETAL ENTERRADA EN EL HIELO

Imagen
  En la isla noruega de Spitsbergen, a 1.300 kilómetros del Círculo Polar Ártico, una puerta de acero sobresale de una montaña congelada, custodiada por la nada y el silencio perpetuo. Este es el acceso al  Banco Mundial de Semillas de Svalbard , conocido coloquialmente como la  "Bóveda del Fin del Mundo"  (Doomsday Vault) . Inaugurado en 2008, este almacén subterráneo no guarda oro ni joyas, sino el tesoro más valioso para el futuro de la humanidad:  más de 1,3 millones de muestras de semillas  de casi todos los países del mundo . Su objetivo declarado es salvaguardar la biodiversidad agrícola global de catástrofes, ya sean naturales, bélicas o provocadas por el hombre. La narrativa oficial lo presenta como una "póliza de seguro" imparcial y altruista, un proyecto humanitario noruego al servicio de la humanidad . Sin embargo, una mirada crítica revela un proyecto geopolítico sofisticado, que funciona bajo un sistema de "caja negra" que protege intereses n...

LAS ESCRIBAS FEMENINAS DE LA EDAD MEDIA

Imagen
Las  mujeres vinculadas a un monasterio medieval, pertenecían, por lo general, a la nobleza, eran cultas y tal vez monjas, pero no necesariamente esto último. Tuvieron en la Edad Media un papel muy importante y temprano en la creación de manuscritos, transmisores de conocimiento y cultura. Monasterios medievales Al principio los monasterios (en todas las religiones) no eran otra cosa que lugares lo más alejados posible de la civilización para que los ermitaños, seres solitarios, se dedicasen a la oración y la vida contemplativa. Para los cristianos, la vida monástica empezó poco tiempo después de la muerte de Jesús. Estos “monjes” compartían sus posesiones y llevaban una vida de entrega a Dios. Al principio vivían solos, pero pronto decidieron unirse y habitar en cuevas o chozas construidas por ellos mismos. Era una vida de oración en comunidad. Christine de Pizan: la primera escritora profesional de la historia Después, cuando estas com...