Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como La Rávida

Entrada destacada

LAS CIUDADES NAVALES PERDIDAS DE ESPAÑA: EL IMPERIO SUMERGIDO QUE EL ATLÁNTICO DEVORÓ

Imagen
Bajo la superficie del Atlántico, a profundidades donde la luz del sol no llega, yacen los restos destrozados del dominio marítimo español. No son simples pecios aislados; son  ciudades navales enteras , flotas completas sepultadas por huracanes, batallas olvidadas y traiciones geográficas. Desde los cayos de Florida hasta las bahías de Cartagena de Indias, el fondo oceánico es el mayor cementerio de barcos de la historia, y sus inquilinos son, en su mayoría, españoles. La narrativa oficial del Imperio se escribió en tierra firme: virreinatos, catedrales, universidades. Pero la verdadera historia del poder hispánico —su sangre, su riqueza y su agonía— se escribió en las profundidades. Más de  681 pecios documentados  salpican el Caribe  , testigos mudos de una epopeya donde  el verdadero enemigo no fue Inglaterra, sino el clima . Porque el Imperio no solo se construyó sobre la tierra; también se  hundió bajo las olas , y en esas ruinas sumergidas yace una h...

HERMANOS PINZÓN: LOS ARMADORES DEL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA

Imagen
Los hermanos Pinzón participaron activamente en el primer viaje de Cristóbal Colón, que dio como resultado el descubrimiento de América, y participaron en otros viajes y exploraciones del descubrimiento. Gracias a la enorme influencia de la familia Pinzón en la zona de Palos, Colón conseguiría la tripulación, la ayuda económica y las carabelas que necesitaba para su aventura de ultramar. Una familia marinera Durante el siglo XV, el Puerto de Palos experimentó un auge continuo no sólo a nivel nacional, sino internacional. Naves inglesas, bretonas, flamencas e italianas fondeaban en sus aguas con cierta frecuencia. De hecho, Palos llegó a tener hasta tres mil habitantes. La lengua de Colón: ¿clave para descifrar su origen? Este puerto fluvial de Palos por su estratégica situación, ya que la desembocadura del río Tinto estaba a tan sólo cuatro kilómetros del Atlántico, posibilitaba que los barcos pudieran acceder a las ricas y cercanas pesquerías de Canarias...