Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Juana I

Entrada destacada

LAS CIUDADES NAVALES PERDIDAS DE ESPAÑA: EL IMPERIO SUMERGIDO QUE EL ATLÁNTICO DEVORÓ

Imagen
Bajo la superficie del Atlántico, a profundidades donde la luz del sol no llega, yacen los restos destrozados del dominio marítimo español. No son simples pecios aislados; son  ciudades navales enteras , flotas completas sepultadas por huracanes, batallas olvidadas y traiciones geográficas. Desde los cayos de Florida hasta las bahías de Cartagena de Indias, el fondo oceánico es el mayor cementerio de barcos de la historia, y sus inquilinos son, en su mayoría, españoles. La narrativa oficial del Imperio se escribió en tierra firme: virreinatos, catedrales, universidades. Pero la verdadera historia del poder hispánico —su sangre, su riqueza y su agonía— se escribió en las profundidades. Más de  681 pecios documentados  salpican el Caribe  , testigos mudos de una epopeya donde  el verdadero enemigo no fue Inglaterra, sino el clima . Porque el Imperio no solo se construyó sobre la tierra; también se  hundió bajo las olas , y en esas ruinas sumergidas yace una h...

CISNEROS: EL PODER DE UN CARDENAL REFORMADOR, POLÍTICO Y MECENAS

Imagen
Este fraile franciscano fue   cardenal ,   arzobispo de Toledo ,   primado de España , tercer inquisidor general   y regente en dos ocasiones de la Corona de Castilla. Además de asceta, reformador y político, Cisneros fue un generoso mecenas de instituciones y obras culturales y científicas, cumpliendo el ideal del hombre renacentista.  Biblia Políglota Complutense Faceta religiosa Gonzalo Jiménez de Cisneros, más tarde conocido como Francisco, nació en 1436 en la localidad madrileña de Torrelaguna en el seno de una familia de hidalgos pobres. Como muchos jóvenes de su condición y clase, inició carrera eclesiástica cursando estudios en Roa, para después trasladarse a Alcalá de Henares. Posteriormente se trasladó a Salamanca para estudiar Teología y Derecho. Su faceta de estudiante concluiría en Roma, donde fue además nombrado sacerdote. Isabel "la Católica": su vida familiar    Tras el fallecimiento...

MANUEL I: EL REY LUSO QUE SE CASÓ CON TRES INFANTAS ESPAÑOLAS Y CASI LOGRA UNIFICAR LA PENÍNSULA IBÉRICA

Imagen
Se casó en con dos de las hijas de los Reyes Católicos, Isabel y María, y una nieta de estos, Leonor, hija de Juana y Felipe "el Hermoso" y tuvo con ellas doce hijos. Su primer hijo, Miguel de la Paz, pudo haber sido el príncipe que aunara sobre su cabeza las tres coronas de la Península Ibérica, pero esto llegará a ser posible con su nieto Felipe II en 1580. También fue el padre de la que luego se convertiría en emperetriz de España al casarse con su primo Carlos V. Manuel I "el Afortunado" Un monarca improbable Aunque era nieto de reyes, el que luego sería Manuel I de Portugal, no estaba destinado al trono. Nació en Alcochete un 31 de mayo de 1469 y fue el octavo hijo del infante Fernando de Portugal, duque de Viseu (hijo de Eduardo I) y la infanta Beatriz de Aveiro (nieta de Juan I). Cuando Manuel crecía las intrigas y conspiraciones palaciegas entre la nobleza aristocrática de Portugal y el rey Juan II, su primo y cuñado (que llegó a asesi...

CARLOS V: AMORES, AMANTES, HIJOS Y BASTARDOS DEL REY-EMPERADOR

Imagen
A los veinte años, Carlos de Habsburgo no sólo era rey de Castilla, Aragón, Navarra, Nápoles, Sicilia y las Indias, heredados a los dieciséis, sino también emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Pero poco o nada se sabe de la vida íntima del joven Carlos en Flandes (quedó bajo la tutela de su tía Margarita), por lo que tampoco se conocen sus primeros devaneos amorosos, que sin duda tuvo, antes de su venida a España. Carlos I de España y V de Alemania Las amoríos de un joven monarca A través de sus biógrafos y los pintores que le retrataron sabemos que Carlos I era de estatura mediana, pero no muy alto, pálido, rubicundo, de “cuerpo bien proporcionado”, de nariz aguileña, ojos ávidos, aspecto grave, de mentón muy salido, tanto que al parecer “no podía cerrar la boca y unir los dientes inferiores con los superiores pues los separaba un buen espacio, por lo que, al hablar,  balbuceaba, no entendiéndosele muy bien”. La llegada a España de este joven ine...