Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Marie-Guillemine Benoist

Entrada destacada

EL ORO DE CANFRANC: LA RUTA SECRETA DEL TERCER REICH A TRAVÉS DE LOS PIRINEOS

Imagen
En lo más profundo del Pirineo aragonés, a 1.200 metros de altitud, la Estación Internacional de Canfranc se alza como un monumento de piedra y cristal que fue concebido para unir España con Europa. Durante la Segunda Guerra Mundial, sin embargo, se convirtió en el epicentro de una de las mayores operaciones de contrabando y blanqueo de capitales de la historia: el tránsito de 154 toneladas de oro saqueado por los nazis a cambio de wolframio para blindar los tanques de Hitler . Durante décadas, la historia fue considerada una leyenda. Pero un hallazgo fortuito en el año 2000 y los documentos desclasificados por el Departamento de Guerra de Estados Unidos en 1946 han desenterrado una verdad incómoda: España y Portugal, bajo los regímenes de Franco y Salazar, fueron cómplices activos del Tercer Reich . Esta es la historia de cómo una estación de tren en los Pirineos desafió las narrativas oficiales de neutralidad y se convirtió en el corazón de una sofisticada red de blanqueo de capital...

MARIE-GUILLEMINE BENOIST, LA PINTORA QUE ROMPIÓ MOLDES

Imagen
Marie-Guillemine realizó la primera pintura de la historia en contra del racismo y a favor de la emancipación de la mujer. La pintora francesa se adelantó a su tiempo consiguiendo romper las rígidas normas que condicionaban y relegaban a la mujer a realizar sólo un tipo determinado de pintura. Retrato de una mujer negra Vieja moral y convencionalismo Que una mujer se dedicara a la pintura profesionalmente en el siglo XVIII no era normal, pero tampoco nada fácil para la que así lo decidía. Sin embargo, sí las hubo. Eran una rareza y normalmente pertenecientes a la burguersía o a la aristocracia. En los últimos años del siglo XVIII y principios del XIX coincidieron en Francia un pequeño grupo de mujeres artistas entre las que destacaron Margerite Gérard, Angélique Monjes, Anne Vallayer-Coster, Élisabeth Vigée-Lebrún y Marie-Guillemine Benoist. Todas ellas consiguieron superar la severa moral de la época y hacer realidad lo que más les gustaba, pintar. No o...