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LA HISTORIA REAL DE PEDRO SERRANO: EL VERDADERO ROBINSON CRUSOE ESPAÑOL

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Cuando pensamos en Robinson Crusoe, la imagen que acude a nuestra mente es la de un marinero escocés, Alexander Selkirk, abandonado en una isla desierta del Pacífico. La historia oficial de la literatura nos ha vendido que Daniel Defoe se inspiró en Selkirk para crear su famosa novela. Pero hay un problema: Selkirk naufragó en 1704, y Defoe publicó su libro en 1719 . La historia de Pedro Serrano ocurrió casi dos siglos antes , y fue documentada con todo lujo de detalles por el Inca Garcilaso de la Vega en sus Comentarios Reales de los Incas . Pedro Serrano no era un personaje de ficción. Era un marinero español que, en algún momento entre 1526 y 1528, naufragó en un banco de arena del Caribe y sobrevivió durante ocho años en un atolón sin agua dulce, sin árboles y sin más compañía que su ingenio. Su odisea es la historia de supervivencia más increíble jamás contada. Y sin embargo, ha sido borrada de la memoria colectiva. Este artículo rescata del olvido la historia real de Pedro Serra...

MARIE-GUILLEMINE BENOIST, LA PINTORA QUE ROMPIÓ MOLDES

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Marie-Guillemine realizó la primera pintura de la historia en contra del racismo y a favor de la emancipación de la mujer. La pintora francesa se adelantó a su tiempo consiguiendo romper las rígidas normas que condicionaban y relegaban a la mujer a realizar sólo un tipo determinado de pintura. Retrato de una mujer negra Vieja moral y convencionalismo Que una mujer se dedicara a la pintura profesionalmente en el siglo XVIII no era normal, pero tampoco nada fácil para la que así lo decidía. Sin embargo, sí las hubo. Eran una rareza y normalmente pertenecientes a la burguersía o a la aristocracia. En los últimos años del siglo XVIII y principios del XIX coincidieron en Francia un pequeño grupo de mujeres artistas entre las que destacaron Margerite Gérard, Angélique Monjes, Anne Vallayer-Coster, Élisabeth Vigée-Lebrún y Marie-Guillemine Benoist. Todas ellas consiguieron superar la severa moral de la época y hacer realidad lo que más les gustaba, pintar. No o...