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HISPANIA: EL VERDADERO "DORADO" QUE ALIMENTÓ AL IMPERIO ROMANO

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Mientras los conquistadores españoles del siglo XVI buscaban desesperadamente en América la legendaria ciudad de  El Dorado , bajo sus propios pies yacía olvidada la realidad histórica de un auténtico imperio del oro, mil quinientos años más antiguo y tangible. Este no era un mito, sino el  verdadero corazón económico del Imperio Romano :  Hispania . La península ibérica no fue una simple provincia más; fue el  principal yacimiento aurífero del mundo antiguo , un gigante minero cuya riqueza financió el esplendor de Roma, moldeó el paisaje ibérico y demostró una ingeniería a una escala que aún hoy asombra. La Mina del Imperio: La Desproporcionada Riqueza de Hispania Cuando Roma completó la conquista de la península tras las guerras cántabras (19 a.C.), no solo ganó territorio; se hizo con el  control del mayor distrito minero conocido del mundo mediterráneo . Los escritores romanos como  Plinio el Viejo  lo dejaron claro: Hispania era  "la más fért...

"EL EMPECINADO": EL GUERRILLERO QUE HUMILLÓ A NAPOLEÓN Y POR ESO EL REY FELÓN LO AHORCÓ

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Castrillo de Duero, Valladolid, 1775. En el seno de una familia de labradores acomodados nace un niño que pasaría a la historia con un apodo que definiría su carácter:  "El Empecinado" . A principios del siglo XIX, mientras los ejércitos napoleónicos paseaban su poderío por Europa, un humilde campesino español, sin formación militar alguna, se erigiría en el azote de los franceses en Castilla. Juan Martín Díez no era un general, ni un noble, ni un político. Era un hombre del pueblo que, armado con un valor a prueba de bombas y un conocimiento profundo del terreno, demostró que un pueblo decidido puede humillar al ejército más poderoso del mundo. Su nombre, derivado de "pecina" (el cieno de las acequias de su pueblo), se convirtió en sinónimo de tenacidad y resistencia a ultranza. Mientras la Junta Central se refugiaba en Cádiz y los generales regulares sufrían estrepitosas derrotas, el Empecinado y sus hombres mantenían viva la llama de la rebelión en el corazón de ...