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EL HUNDIMIENTO DEL CASTILLO DE OLITE: LA VERDAD DETRÁS DE LA TRAGEDIA

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A las 9:30 de la mañana del 7 de marzo de 1939 , la tripulación de la batería de costa de La Parajola , en las afueras de Cartagena, avistó un barco mercante que se aproximaba lentamente a la bahía. No llevaba bandera. Pero era un buque conocido: se trataba del Castillo de Olite , un viejo mercante soviético capturado por los nacionalistas y reconvertido en transporte de tropas. A bordo viajaban 2.112 soldados del Ejército Nacional, en su mayoría gallegos, que creían que la guerra había terminado. Iban a desembarcar en Cartagena para tomar el control de la base naval, último bastión republicano. Pero algo falló. Las baterías republicanas, que se suponía que estaban en manos de los sublevados, seguían operativas. Y abrieron fuego. El Castillo de Olite recibió el impacto de tres proyectiles. Uno de ellos alcanzó la santabárbara, donde se almacenaban las municiones. La explosión fue devastadora. El barco se hundió en menos de dos horas. De los 2.112 hombres a bordo, 1.476 murieron , 342 ...

ESPÍRITU DE ERMUA: LA LUCHA CIVIL QUE UNIÓ A ESPAÑA Y EL SECUESTRO DE UN SÍMBOLO

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El 12 de julio de 1997, un microbús que recorría el tranquilo barrio de Ermua (Vizcaya) se convirtió en el escenario de un crimen que marcaría un antes y un después en la lucha contra el terrorismo en España. Miguel Ángel Blanco, un joven concejal del Partido Popular de 29 años, fue secuestrado por ETA. Su exigencia: el acercamiento de los presos de la banda a cárceles del País Vasco en 48 horas. La respuesta del Estado fue de una firmeza trágica: no se negociaría. Cuarenta y ocho horas después, tras una angustiosa espera televisada, Miguel Ángel fue encontrado con dos tiros en la nuca. Moriría doce horas después en el hospital. Su asesinato no fue uno más entre los más de 800 cometidos por ETA. Fue la chispa que encendió la mecha de una reacción social sin precedentes. Millones de personas, indignadas, salieron a la calle en una explosión de duelo y rabia que se bautizó como "el espíritu de Ermua". Fue un grito unánime de "¡Basta ya!" que aisló a ETA como nunca ant...