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Mostrando las entradas etiquetadas como Elisabetta Sirani

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MONA LISA OLVIDADA DE ESPAÑA: EL TESORO QUE DURMIÓ DOS SIGLOS EN EL PRADO

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En las profundidades del Museo del Prado, colgado sin demasiada pompa junto a maestros italianos de segunda fila, permaneció durante décadas un cuadro enigmático. Era una mujer de mirada serena, con las manos cruzadas y ese gesto tan familiar que hace girar cabezas en el Louvre. Pero algo fallaba. Su fondo era un negro absoluto, como si la hubieran recortado de otro lugar y pegada sobre la nada. Los catálogos la despachaban con desdén: "copia anónima del primer cuarto del siglo XVI", una más entre las docenas de réplicas de la Gioconda que poblaban los museos europeos  . Nadie, durante casi doscientos años, se detuvo a preguntarse por qué aquella copia, a pesar de su fondo muerto, tenía una calidad que no encajaba con su humilde catalogación. Hasta que en 2011, una petición del Louvre para una exposición sobre Leonardo da Vinci obligó a los conservadores del Prado a mirarla de nuevo. Lo que encontraron bajo esa capa de pintura negra no fue una simple réplica. Era una  cápsula...

ELISABETTA SIRANI: UNA PINTORA TRUNCADA TEMPRANAMENTE

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Aunque Elisabetta Sirani, pintora del barroco italiano, murió muy joven, a los 27 años, en su producción artística se cuentan 170 pinturas, 14 grabados y otros tantos dibujos. Fue una de las primeras mujeres pintoras de proyección internacional, que dejó no solamente su obra sino más de una docena de pupilas que se convirtieron en pintoras profesionales. Retrato de Beatrice Cenci Una carrera meteórica Elisabetta Sirani (Bolonia, 1638-Bolonia 1665) era hija de Giovanni Andre Sirani, principal ayudante de   Guido Reni . Se conocen muy pocos datos sobre su formación artística, pero, como era normal en esa época, es de suponer que por su condición de mujer no pudiera acceder a una academia (esto explicaría su escasa destreza en el dibujo anatómico, pues no le estaba permitido dibujar desnudos del natural), por lo que lo más seguro es que aprendiera únicamente en el taller paterno. El Renacimiento y el Barroco con mirada femenina Con doce años, Elisabett...