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LA HISTORIA REAL DE PEDRO SERRANO: EL VERDADERO ROBINSON CRUSOE ESPAÑOL

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Cuando pensamos en Robinson Crusoe, la imagen que acude a nuestra mente es la de un marinero escocés, Alexander Selkirk, abandonado en una isla desierta del Pacífico. La historia oficial de la literatura nos ha vendido que Daniel Defoe se inspiró en Selkirk para crear su famosa novela. Pero hay un problema: Selkirk naufragó en 1704, y Defoe publicó su libro en 1719 . La historia de Pedro Serrano ocurrió casi dos siglos antes , y fue documentada con todo lujo de detalles por el Inca Garcilaso de la Vega en sus Comentarios Reales de los Incas . Pedro Serrano no era un personaje de ficción. Era un marinero español que, en algún momento entre 1526 y 1528, naufragó en un banco de arena del Caribe y sobrevivió durante ocho años en un atolón sin agua dulce, sin árboles y sin más compañía que su ingenio. Su odisea es la historia de supervivencia más increíble jamás contada. Y sin embargo, ha sido borrada de la memoria colectiva. Este artículo rescata del olvido la historia real de Pedro Serra...

“EL GRITO” DE MUNCH: ICONO DE LA ANSIEDAD, ANGUSTIA Y DESESPERACIÓN

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“El Grito” se ha convertido en un símbolo de la enajenación del hombre moderno, y resume todas las características del pintor noruego. Es   una de las pinturas más famosas y reproducidas del mundo, y también una de las más robadas. El Grito La obra El Grito de Edward Munich (1863-1944) forma parte de una serie llamada "El friso de la vida", que el propio autor calificó como "un poema de vida, amor y muerte". La primera versión fue creada en 1893, cuando Munich se encontraba en Berlín. Pocos años después de pintar "El grito", Munch sufrió una crisis nerviosa y regresó en 1908 a Noruega, donde pasó el resto de su vida hasta su muerte en 1944. Tenia 81 años. El pintor noruego intentó reflejar siempre en su obra el sufrimiento y los miedos de la humanidad que él mismo polarizaba. De este modo, los títulos de muchos de sus cuadros reflejan estas obsesiones: "Melancolía", "El niño enfermo", "El pecado...