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PATRIMONIO MUSICAL DE ESPAÑA: LAS TRADICIONES POPULARES MÁS ALLÁ DEL FLAMENCO

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  En el corazón de un pueblo gallego, durante una  "foliada" , un grupo de vecinos canta una "muiñeira" mientras sus pies golpean el suelo con un ritmo complejo y sincopado. A más de mil kilómetros, en una boda sefardí en Estambul, una anciana entona una vieja canción de amor en un  castellano arcaico del siglo XV , con melodías que recuerdan a las nanas andaluzas y a los modos orientales. Estas no son escenas aisladas, sino fragmentos de un mismo rompecabezas sonoro: el  patrimonio musical oculto de España , un palimpsesto donde se han escrito y sobrescrito las huellas de todos los pueblos que la habitaron. La narrativa oficial ha elevado el flamenco a la categoría de símbolo universal de lo español, un relato poderoso pero incompleto. Detrás de esta historia hay otra, más profunda y enmarañada, que se remonta a tiempos anteriores a la propia noción de España. Es la historia de  melodías que sobrevivieron a expulsiones, ritmos que resistieron a represiones y le...

ISABEL "LA CATOLICA": MUJER, REINA Y MADRE

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Tuvo cinco hijos a los que no veía con demasiada asiduidad, pero se encargó de que su educación fuera esmerada. La muerte de su heredero, Juan, fue un duro golpe que no superó, al igual que la de su hija Isabel y su nieto Miguel que rompían su sueño dinástico. Como mujer, Isabel también sufrió de celos al lado de su esposo Fernando el cual, como cualquier príncipe de la época, disfrutaba de correrías e infidelidades con total inmunidad. Isabel la Católica Retrato de una reina Cuentan los cronistas de Isabel la Católica que era alta, de piel muy blanca y de porte majestuoso. Que tenía los ojos claros, de un azul verdoso, y que su mirar era muy gracioso y honesto. Su pelo era rubio, entre rojizo-dorado y cobrizo (rasgo que heredaron sus hijas Juana y Catalina), aunque con los años se le fue oscureciendo hasta volverse casi negro. Los escritores de entonces no se cansan de ponderar su hermosura, que según ellos no tenía rival en su tiempo, su honestidad, su ponderaci...