Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Christine de Pizan

Entrada destacada

CRÁNEO DE GOYA: LA DESAPARICIÓN QUE DESAFÍA LA HISTORIA DEL ARTE

Imagen
El 16 de noviembre de 1888, en el cementerio de la Grande Chartreuse de Burdeos, un grupo de autoridades españolas y francesas se reunió para llevar a cabo un acto solemne: la exhumación de los restos de Francisco de Goya, el pintor más importante de la historia de España, para repatriarlos a su país. Setenta años después de su muerte en el exilio, el genio de Fuendetodos iba por fin a descansar en tierra española. Pero cuando abrieron el ataúd de madera que contenía sus restos, la sorpresa fue mayúscula. El esqueleto estaba completo en todos sus huesos... excepto en uno . La cabeza de Goya había desaparecido. El cónsul español en Burdeos, Joaquín Pereyra, que presidía la exhumación, escribió angustiado a Madrid: "Esqueleto Goya no tiene cráneo" . La respuesta del gobierno fue tan lacónica como desesperada: "Envíe Goya con cráneo o sin cráneo" . Así comenzó uno de los mayores misterios de la historia del arte español. Un enigma que, más de un siglo después, sigue si...

CHRISTINE DE PIZAN: LA PRIMERA ESCRITORA PROFESIONAL DE LA HISTORIA

Imagen
Consiguió crear un equilibrio entre lo que se esperaba de ella en el siglo XIV, estar casada y tener hijos, y ganarse la vida escribiendo como filósofa, poeta y humanista. Su obra más representativa, La ciudad de las damas, es un alegato a favor de los derechos de la mujer en aquel mundo medieval. Christine de Pizan con su hijo Un aprendizaje de lujo Christine de Pizan nació en Venecia en 1364. Era hija de Tomasso de Pizan, un médico, físico, astrólogo, canciller en la corte de la república de Venecia y profesor en el Universidad de Bolonia. Cuando Christine contaba cuatro años de edad su padre aceptó trasladarse a la corte de Carlos V de Francia como asesor del monarca, astrólogo real, alquimista y físico. Allí, la niña recibiría una esmerada educación autodidacta auspiciada por su progenitor y el entorno de la Corte, que albergaba gran número de manuscritos y donde Christine no sólo consiguió leer a los clásicos, sino a los humanistas tempranos del renacimient...