Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como vacaciones

Entrada destacada

EL PRÍNCIPE ENVENENADO; LA MUERTE QUE CAMBIÓ EL DESTINO DE ESPAÑA

Imagen
El 4 de octubre de 1497, el reino de Castilla y Aragón se detuvo en seco. El príncipe Juan, el heredero tan esperado de los Reyes Católicos, el joven de diecinueve años en quien se habían depositado todas las esperanzas de la dinastía Trastámara, había muerto. La noticia recorrió la península como un latigazo. La capital de Salamanca, donde el príncipe había caído enfermo de camino hacia la boda de su hermana, se convirtió en el epicentro de una conmoción que sacudió los cimientos de la monarquía hispánica. El poeta Juan del Encina, desolado, escribió: "Triste España sin ventura, todos te deben llorar" . La versión oficial fue clara y rápida: unas fiebres. Un joven de salud frágil, agotado quizás por el exceso de amor hacia su joven esposa Margarita de Austria —la leyenda lo atribuyó a una "gran pasión marital"— había sucumbido a una enfermedad que la medicina de la época no supo diagnosticar. Pero la historia, como casi siempre, es más compleja y mucho más oscur...

BAIA: LA CIUDAD DE LA LUJURIA DE LA ANTIGUA ROMA QUE SE TRAGÓ EL MAR

Imagen
El  lugar era conocido como los Campos Flégreos, así llamados por las calderas volcánicas que salpican la región. Su agua mineral , de propiedades terapéuticas, sus baños y un clima suave  fueron lo que primero atrajo a la nobleza de Roma . Baia hoy Mansiones y saunas La antigua ciudad de Baia (o Bayas) estaba situada en la costa de Campania, al sur de Italia, a unos 20 kilómetros de Nápoles.  Este área, debido a la actividad volcánica, contaba desde la antigüedad con multitud de fuentes termales con propiedades curativas y medicinales que la aristocracia romana y personajes tan conocidos como Nerón o Julio Cesar, con sus familias, también disfrutaron, a partir del siglo II a.C., construyendo villas allí para pasar sus vacaciones debido también a su benigno clima. Calígula y sus increíbles palacios flotantes Campos flegreos B aia  no fue nunca una verdadera ciudad , solo un conjunto de villas lujosas, de instalaciones termales ...