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EL PRÍNCIPE ENVENENADO; LA MUERTE QUE CAMBIÓ EL DESTINO DE ESPAÑA

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El 4 de octubre de 1497, el reino de Castilla y Aragón se detuvo en seco. El príncipe Juan, el heredero tan esperado de los Reyes Católicos, el joven de diecinueve años en quien se habían depositado todas las esperanzas de la dinastía Trastámara, había muerto. La noticia recorrió la península como un latigazo. La capital de Salamanca, donde el príncipe había caído enfermo de camino hacia la boda de su hermana, se convirtió en el epicentro de una conmoción que sacudió los cimientos de la monarquía hispánica. El poeta Juan del Encina, desolado, escribió: "Triste España sin ventura, todos te deben llorar" . La versión oficial fue clara y rápida: unas fiebres. Un joven de salud frágil, agotado quizás por el exceso de amor hacia su joven esposa Margarita de Austria —la leyenda lo atribuyó a una "gran pasión marital"— había sucumbido a una enfermedad que la medicina de la época no supo diagnosticar. Pero la historia, como casi siempre, es más compleja y mucho más oscur...

MARIE CURIE Y SUS HIJAS: TRES APASIONANTES VIDAS

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Marie Curie no sólo fue la primera persona y única mujer en conquistar dos premios Nobel en dos disciplinas diferentes, también fue madre con una relación muy estrecha con sus hijas. Irene y Eve, las hijas de Marie, tenían un carácter muy diferente. La mayor siguió sus pasos, y ganó otro Nobel en 1935, la menor fue una aclamada escritora y activista por los derechos humanos. La joven Marie Curie Marie En 1894 Marie Sklodowska  era una joven polaca de 27 años que llegó a París para estudiar lo que era su pasión, física, química y matemáticas. Buscando un laboratorio donde poder hacer sus experimentos, conoció a Pierre Curie, que en ese momento tenía 35 años, pero que la impresionó con “la expresión abierta de su rostro” así como   “su hablar lento y deliberado, su sencillez y su sonrisa, a la vez grave y juvenil” que le inspiraron confianza. Pierre le hablaba de su sueño de una existencia consagrada enteramente a la investigación científica. Le pidió...