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HORMIGÓN ROMANO: EL SECRETO DE LAS ESTRUCTURAS QUE PERDURAN MILENIOS

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Cuando observamos la majestuosidad del Panteón de Agripa , con su cúpula de 43 metros de diámetro —la mayor del mundo sin refuerzos hasta bien entrado el siglo XX—, nos enfrentamos a una verdad incómoda. Los romanos, hace dos mil años, dominaban una tecnología que nosotros, con toda nuestra ciencia y ordenadores, seguimos sin poder replicar a escala masiva . Mientras sus puertos sumergidos en el Mediterráneo siguen tan sólidos como el primer día y sus acueductos desafían a los terremotos, nuestros hormigones modernos se agrietan a las pocas décadas y muchos complejos hoteleros de la costa llevan ya el certificado de demolición en la mochila (sí, aunque sea una exageración, señala una realidad: la obsolescencia programada ). Esta disparidad no es un accidente; es el rastro de una tecnología perdida y deliberadamente suprimida . Aquí planteamos una hipótesis explosiva: que la industria moderna de la construcción, con intereses creados en el cemento Portland, enterró la alquimia curativa...

SOFYA KOVALEVSKAYA: MATEMÁTICA PIONERA Y LUCHADORA POR LOS DERECHOS DE LAS MUJERES

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No sólo fue la primera  mujer  que consiguió una plaza de profesora en una universidad europea, sino también un doctorado en matemáticas. Las injusticias de la época por no dejar estudiar carreras superiores a las mujeres la llevaron a contraer un matrimonio de conveniencia y a luchar por sus derechos. Sofya Kovalevskaya La niñez bielorusa Sof ya  Vasilyevna Kovalévskaya  ( Moscú 1850-Estocolmo 1891) vivió su infancia en Palibino, Bielorusia. Era descendiente del rey húngaro Matías Corvino, pero su abuelo, al casarse con una gitana perdió el título hereditario de príncipe. Desde niña sintió pasión por las matemáticas. Cuando se hace mayor, su v eneración por estas  se intensifica.   A los trece años empezó a mostrar muy buenas cualidades para el  álgebra . Por esa época escribió: «Comencé a sentir una atracción tan intensa por las matemáticas, que empecé a descuidar mis otros estudios».   Pero su padre, teniente general de a...