Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Trastámara

Entrada destacada

CEUTA Y MELILLA: SOBERANÍA ESPAÑOLA, VALOR ESTRATÉGICO Y EL PULSO GEOPOLÍTICO EN EL NORTE DE ÁFRICA

Imagen
En el extremo norte del continente africano, a apenas 14 kilómetros de la costa española, se alzan dos ciudades que concentran siglos de historia, tensiones diplomáticas y un valor geoestratégico inmenso: Ceuta y Melilla . Son los únicos territorios de la Unión Europea en el África continental , y su mera existencia es motivo de un contencioso diplomático que enfrenta a España y Marruecos desde la independencia de este último en 1956 . La narrativa que a menudo las presenta como "colonias" o "enclaves ocupados" es, sin embargo, un reflejo distorsionado de la realidad. La historia, el derecho internacional y la propia posición de la ONU desmontan esta analogía, revelando una realidad mucho más compleja: Ceuta y Melilla son Ciudades Autónomas, plenamente integradas en el Estado español, cuya soberanía precede en siglos a la existencia del propio reino de Marruecos . 📜 Capítulo I: El Estatus Jurídico: ¿Por qué no son Colonias? La diferencia fundamental entre Ceuta y M...

CARLOS V: AMORES, AMANTES, HIJOS Y BASTARDOS DEL REY-EMPERADOR

Imagen
A los veinte años, Carlos de Habsburgo no sólo era rey de Castilla, Aragón, Navarra, Nápoles, Sicilia y las Indias, heredados a los dieciséis, sino también emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Pero poco o nada se sabe de la vida íntima del joven Carlos en Flandes (quedó bajo la tutela de su tía Margarita), por lo que tampoco se conocen sus primeros devaneos amorosos, que sin duda tuvo, antes de su venida a España. Carlos I de España y V de Alemania Las amoríos de un joven monarca A través de sus biógrafos y los pintores que le retrataron sabemos que Carlos I era de estatura mediana, pero no muy alto, pálido, rubicundo, de “cuerpo bien proporcionado”, de nariz aguileña, ojos ávidos, aspecto grave, de mentón muy salido, tanto que al parecer “no podía cerrar la boca y unir los dientes inferiores con los superiores pues los separaba un buen espacio, por lo que, al hablar,  balbuceaba, no entendiéndosele muy bien”. La llegada a España de este joven ine...