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23-F: LOS SILENCIOS DE WASHINGTON ANTE EL GOLPE DE TEJERO

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  El 23 de febrero de 1981, mientras los diputados españoles se escondían bajo sus escaños y el teniente coronel Antonio Tejero gritaba "¡todo el mundo al suelo!", la embajada de Estados Unidos en Madrid, a solo unos metros del Congreso, emitía un informe lacónico a Washington: "Estamos siguiendo la situación. El Rey, según nuestras fuentes, no se ha unido a los golpistas". Horas antes, el secretario de Estado estadounidense, Alexander Haig, había calificado el levantamiento como "un asunto interno español", una frase que heló la sangre del gobierno español y calentó, para siempre, las sospechas sobre el papel de la CIA . Esa madrugada, mientras los tanques de Milans del Bosch recorrían Valencia y los guardias civiles aún ocupaban el hemiciclo, el presidente Ronald Reagan no encontraba un momento para llamar al Rey e interesarse por su seguridad. En un juego geopolítico que duró décadas, la interpretación del silencio estadounidense reescribiría los anales...

“JACK EL DESTRIPADOR” PODRÍA NO HABER SIDO HOMBRE, SINO MUJER

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Una de las últimas teorías sobre el más famoso de los asesinos en serie es que tras “Jack el destripador” podría ocultarse una mujer. El asesino de cinco prostitutas en el Londres victoriano podría ser Lizzie Williams, la mujer del que ha sido considerado el principal sospechoso, el cirujano sir John Williams. Lizzie Williams El monstruo de Whitechapel Pasado más de un siglo, una vez más, se pretende dar nombre al asesino en serie de la época victoriana que más ríos de tinta ha vertido. Durante diez semanas de 1888 el Destripador atacó cinco veces, manteniendo en vilo a la policía y al barrio londinense de Whitechapel. Sus víctimas fueron: Mary Ann Nichols, Anne Chapman, Elisabeth Stride, Catherine Eddowes y Mary Jane Kelly. Todas eran prostitutas del East End londinense y tres tenían la matriz del útero extirpado. El sórdido vecindario era el lugar ideal para cometer los crímenes pues por sus calles merodeaban pobres, mendigos y prostitutas de una sociedad victoriana don...