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"HOMBRES LOBO" PIRENAICOS: EL OSCURO FOLCLORE DE ESPAÑA

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En las noches sin luna de los Pirineos, cuando el viento silba entre los desfiladeros y los caseríos se encierran tras puertas de roble macizo, los ancianos susurraban historias que helaban la sangre. No hablaban de lobos comunes, de esos que merodeaban en manadas buscando ganado. Hablaban de  hombres lobo , de vecinos que al caer la noche se transformaban en bestias, de mujeres que abandonaban su piel humana para correr desnudas tras la caza, de criaturas liminales que desdibujaban la frontera entre lo humano y lo salvaje. La narrativa popular ha reducido el fenómeno del licántropo a un mito centroeuropeo, a las películas de terror con castillos góticos y campesinos aterrorizados. Pero en la vertiente sur de los Pirineos, desde Navarra hasta Cataluña, existe un  folclore propio, oscuro y profundamente arraigado , donde la transformación en lobo no era una fantasía, sino una posibilidad aterradora ligada a maldiciones, pactos demoníacos y, sobre todo, a la brujería. 🌲 Capítul...

“JACK EL DESTRIPADOR” PODRÍA NO HABER SIDO HOMBRE, SINO MUJER

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Una de las últimas teorías sobre el más famoso de los asesinos en serie es que tras “Jack el destripador” podría ocultarse una mujer. El asesino de cinco prostitutas en el Londres victoriano podría ser Lizzie Williams, la mujer del que ha sido considerado el principal sospechoso, el cirujano sir John Williams. Lizzie Williams El monstruo de Whitechapel Pasado más de un siglo, una vez más, se pretende dar nombre al asesino en serie de la época victoriana que más ríos de tinta ha vertido. Durante diez semanas de 1888 el Destripador atacó cinco veces, manteniendo en vilo a la policía y al barrio londinense de Whitechapel. Sus víctimas fueron: Mary Ann Nichols, Anne Chapman, Elisabeth Stride, Catherine Eddowes y Mary Jane Kelly. Todas eran prostitutas del East End londinense y tres tenían la matriz del útero extirpado. El sórdido vecindario era el lugar ideal para cometer los crímenes pues por sus calles merodeaban pobres, mendigos y prostitutas de una sociedad victoriana don...