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ISLAS CANARIAS: LA OBSESIÓN SECRETA DE ESTADOS UNIDOS DURANTE LA GUERRA FRÍA

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Bajo el sol eterno y las playas de ensueño que atraen a millones de turistas cada año, las Islas Canarias esconden una historia que pocos conocen: la de un archipiélago que Estados Unidos convirtió en un nodo crítico de inteligencia durante la Guerra Fría , un punto de vigilancia indispensable para monitorizar los movimientos de la flota soviética en el Atlántico y un trampolín logístico para operaciones encubiertas en África. Los cables desclasificados del Departamento de Estado y de la CIA, publicados en los últimos años, han desenterrado la verdad que la historia oficial ha preferido enterrar: Washington no solo estaba interesado en las Canarias, sino que las consideraba una pieza indispensable de su dominio marítimo occidental . Y para asegurarse su control, no dudó en presionar al régimen de Franco, desplegar redes de vigilancia submarina y preparar planes de contingencia para el caso de que España colapsara en el caos político. 🌊 Capítulo I: La Puerta al Abismo Atlántico El Inte...

ISABEL "LA CATOLICA": MUJER, REINA Y MADRE

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Tuvo cinco hijos a los que no veía con demasiada asiduidad, pero se encargó de que su educación fuera esmerada. La muerte de su heredero, Juan, fue un duro golpe que no superó, al igual que la de su hija Isabel y su nieto Miguel que rompían su sueño dinástico. Como mujer, Isabel también sufrió de celos al lado de su esposo Fernando el cual, como cualquier príncipe de la época, disfrutaba de correrías e infidelidades con total inmunidad. Isabel la Católica Retrato de una reina Cuentan los cronistas de Isabel la Católica que era alta, de piel muy blanca y de porte majestuoso. Que tenía los ojos claros, de un azul verdoso, y que su mirar era muy gracioso y honesto. Su pelo era rubio, entre rojizo-dorado y cobrizo (rasgo que heredaron sus hijas Juana y Catalina), aunque con los años se le fue oscureciendo hasta volverse casi negro. Los escritores de entonces no se cansan de ponderar su hermosura, que según ellos no tenía rival en su tiempo, su honestidad, su ponderaci...