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ACUEDUCTOS ROMANOS: LA INGENIERÍA QUE REVOLUCIONÓ LAS CIUDADES Y EL PODER DEL IMPERIO

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Cuando pensamos en los acueductos romanos, la imagen que acude a la mente es la de majestuosas arquerías de piedra atravesando el paisaje, como el de Segovia o el Pont du Gard. Son los iconos que pueblan los libros de historia y las postales turísticas. Pero esta visión, aunque espectacular, es profundamente engañosa. Cerca del  80% de la red de acueductos del Imperio discurría soterrada , invisible a los ojos, serpenteando bajo tierra en un silencio que es la mejor metáfora de su verdadera función  . Los acueductos no fueron solo una hazaña de la ingeniería antigua. Fueron el  sistema circulatorio del Imperio , una red de arterias que transportaba el recurso más vital —el agua— desde las montañas hasta el corazón de las ciudades. Su verdadera grandeza no reside en los arcos que aún desafían al cielo, sino en la  transformación social, sanitaria y política  que hicieron posible bajo tierra. Cambiaron la forma de habitar la ciudad, introdujeron un nivel de salubr...

ISABEL "LA CATOLICA": MUJER, REINA Y MADRE

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Tuvo cinco hijos a los que no veía con demasiada asiduidad, pero se encargó de que su educación fuera esmerada. La muerte de su heredero, Juan, fue un duro golpe que no superó, al igual que la de su hija Isabel y su nieto Miguel que rompían su sueño dinástico. Como mujer, Isabel también sufrió de celos al lado de su esposo Fernando el cual, como cualquier príncipe de la época, disfrutaba de correrías e infidelidades con total inmunidad. Isabel la Católica Retrato de una reina Cuentan los cronistas de Isabel la Católica que era alta, de piel muy blanca y de porte majestuoso. Que tenía los ojos claros, de un azul verdoso, y que su mirar era muy gracioso y honesto. Su pelo era rubio, entre rojizo-dorado y cobrizo (rasgo que heredaron sus hijas Juana y Catalina), aunque con los años se le fue oscureciendo hasta volverse casi negro. Los escritores de entonces no se cansan de ponderar su hermosura, que según ellos no tenía rival en su tiempo, su honestidad, su ponderaci...