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CABALLEROS HOSPITALARIOS: LOS GUERREROS QUE INVENTARON LOS HOSPITALES MODERNOS

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Cuando pensamos en la Edad Media, imaginamos castillos, caballeros con armadura, cruzadas y, en el mejor de los casos para la medicina, sanguijuelas y curanderos. La narrativa popular ha reducido aquella época a un páramo de ignorancia y suciedad, donde cualquier herida significaba una muerte segura por infección. Pero en medio de esa oscuridad, hubo un faro que desafió todas las reglas:  los Caballeros Hospitalarios . La historia oficial los recuerda como guerreros de la fe, defensores de la cristiandad contra el avance otomano. Y ciertamente lo fueron. Pero lo que la historia no cuenta es que, mientras blandían la espada, estos mismos hombres estaban  revolucionando la medicina y la atención sanitaria  de una forma que no volvería a verse hasta el siglo XIX. ⚔️ Capítulo I: Más que Caballeros — El Origen Hospitalario de una Orden Militar Para entender a los Hospitalarios, hay que retroceder a la Jerusalén del siglo XI. Antes de que existiera la orden militar, existía un...

ISABEL "LA CATOLICA": MUJER, REINA Y MADRE

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Tuvo cinco hijos a los que no veía con demasiada asiduidad, pero se encargó de que su educación fuera esmerada. La muerte de su heredero, Juan, fue un duro golpe que no superó, al igual que la de su hija Isabel y su nieto Miguel que rompían su sueño dinástico. Como mujer, Isabel también sufrió de celos al lado de su esposo Fernando el cual, como cualquier príncipe de la época, disfrutaba de correrías e infidelidades con total inmunidad. Isabel la Católica Retrato de una reina Cuentan los cronistas de Isabel la Católica que era alta, de piel muy blanca y de porte majestuoso. Que tenía los ojos claros, de un azul verdoso, y que su mirar era muy gracioso y honesto. Su pelo era rubio, entre rojizo-dorado y cobrizo (rasgo que heredaron sus hijas Juana y Catalina), aunque con los años se le fue oscureciendo hasta volverse casi negro. Los escritores de entonces no se cansan de ponderar su hermosura, que según ellos no tenía rival en su tiempo, su honestidad, su ponderaci...