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ARGENTINA Y EL REFUGIO NAZI: CUANDO EL PAN Y LA CARNE COMPRARON EL SILENCIO DEL MUNDO

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En mayo de 1945, mientras Europa ardía y los Aliados descubrían el horror de los campos de concentración, un hombre llamado  Adolf Eichmann  —el arquitecto de la "solución final"— desaparecía. No fue un fugitivo solitario ni un caso aislado. En los años siguientes,  más de 10.000 criminales nazis y colaboracionistas  cruzaron el Atlántico y encontraron refugio en Argentina . La narrativa oficial durante décadas ha sido la de un "exilio accidental": fugitivos desesperados que, aprovechando la confusión de la posguerra, escaparon hacia una tierra lejana que les ofrecía hospitalidad. Pero esa versión es, como mínimo, incompleta. Capítulo I: Argentina, la "Tierra Prometida" del Tercer Reich Para entender por qué Argentina se convirtió en el principal destino de los fugitivos nazis, hay que retroceder al período anterior a la guerra. La relación entre Buenos Aires y Berlín no era casual. Argentina había mantenido una  neutralidad cercana al Eje  durante la mayo...

ELISABETTA SIRANI: UNA PINTORA TRUNCADA TEMPRANAMENTE

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Aunque Elisabetta Sirani, pintora del barroco italiano, murió muy joven, a los 27 años, en su producción artística se cuentan 170 pinturas, 14 grabados y otros tantos dibujos. Fue una de las primeras mujeres pintoras de proyección internacional, que dejó no solamente su obra sino más de una docena de pupilas que se convirtieron en pintoras profesionales. Retrato de Beatrice Cenci Una carrera meteórica Elisabetta Sirani (Bolonia, 1638-Bolonia 1665) era hija de Giovanni Andre Sirani, principal ayudante de   Guido Reni . Se conocen muy pocos datos sobre su formación artística, pero, como era normal en esa época, es de suponer que por su condición de mujer no pudiera acceder a una academia (esto explicaría su escasa destreza en el dibujo anatómico, pues no le estaba permitido dibujar desnudos del natural), por lo que lo más seguro es que aprendiera únicamente en el taller paterno. El Renacimiento y el Barroco con mirada femenina Con doce años, Elisabett...