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PATRIMONIO MUSICAL DE ESPAÑA: LAS TRADICIONES POPULARES MÁS ALLÁ DEL FLAMENCO

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  En el corazón de un pueblo gallego, durante una  "foliada" , un grupo de vecinos canta una "muiñeira" mientras sus pies golpean el suelo con un ritmo complejo y sincopado. A más de mil kilómetros, en una boda sefardí en Estambul, una anciana entona una vieja canción de amor en un  castellano arcaico del siglo XV , con melodías que recuerdan a las nanas andaluzas y a los modos orientales. Estas no son escenas aisladas, sino fragmentos de un mismo rompecabezas sonoro: el  patrimonio musical oculto de España , un palimpsesto donde se han escrito y sobrescrito las huellas de todos los pueblos que la habitaron. La narrativa oficial ha elevado el flamenco a la categoría de símbolo universal de lo español, un relato poderoso pero incompleto. Detrás de esta historia hay otra, más profunda y enmarañada, que se remonta a tiempos anteriores a la propia noción de España. Es la historia de  melodías que sobrevivieron a expulsiones, ritmos que resistieron a represiones y le...

“JACK EL DESTRIPADOR” PODRÍA NO HABER SIDO HOMBRE, SINO MUJER

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Una de las últimas teorías sobre el más famoso de los asesinos en serie es que tras “Jack el destripador” podría ocultarse una mujer. El asesino de cinco prostitutas en el Londres victoriano podría ser Lizzie Williams, la mujer del que ha sido considerado el principal sospechoso, el cirujano sir John Williams. Lizzie Williams El monstruo de Whitechapel Pasado más de un siglo, una vez más, se pretende dar nombre al asesino en serie de la época victoriana que más ríos de tinta ha vertido. Durante diez semanas de 1888 el Destripador atacó cinco veces, manteniendo en vilo a la policía y al barrio londinense de Whitechapel. Sus víctimas fueron: Mary Ann Nichols, Anne Chapman, Elisabeth Stride, Catherine Eddowes y Mary Jane Kelly. Todas eran prostitutas del East End londinense y tres tenían la matriz del útero extirpado. El sórdido vecindario era el lugar ideal para cometer los crímenes pues por sus calles merodeaban pobres, mendigos y prostitutas de una sociedad victoriana don...