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LAS CIUDADES NAVALES PERDIDAS DE ESPAÑA: EL IMPERIO SUMERGIDO QUE EL ATLÁNTICO DEVORÓ

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Bajo la superficie del Atlántico, a profundidades donde la luz del sol no llega, yacen los restos destrozados del dominio marítimo español. No son simples pecios aislados; son  ciudades navales enteras , flotas completas sepultadas por huracanes, batallas olvidadas y traiciones geográficas. Desde los cayos de Florida hasta las bahías de Cartagena de Indias, el fondo oceánico es el mayor cementerio de barcos de la historia, y sus inquilinos son, en su mayoría, españoles. La narrativa oficial del Imperio se escribió en tierra firme: virreinatos, catedrales, universidades. Pero la verdadera historia del poder hispánico —su sangre, su riqueza y su agonía— se escribió en las profundidades. Más de  681 pecios documentados  salpican el Caribe  , testigos mudos de una epopeya donde  el verdadero enemigo no fue Inglaterra, sino el clima . Porque el Imperio no solo se construyó sobre la tierra; también se  hundió bajo las olas , y en esas ruinas sumergidas yace una h...

“JACK EL DESTRIPADOR” PODRÍA NO HABER SIDO HOMBRE, SINO MUJER

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Una de las últimas teorías sobre el más famoso de los asesinos en serie es que tras “Jack el destripador” podría ocultarse una mujer. El asesino de cinco prostitutas en el Londres victoriano podría ser Lizzie Williams, la mujer del que ha sido considerado el principal sospechoso, el cirujano sir John Williams. Lizzie Williams El monstruo de Whitechapel Pasado más de un siglo, una vez más, se pretende dar nombre al asesino en serie de la época victoriana que más ríos de tinta ha vertido. Durante diez semanas de 1888 el Destripador atacó cinco veces, manteniendo en vilo a la policía y al barrio londinense de Whitechapel. Sus víctimas fueron: Mary Ann Nichols, Anne Chapman, Elisabeth Stride, Catherine Eddowes y Mary Jane Kelly. Todas eran prostitutas del East End londinense y tres tenían la matriz del útero extirpado. El sórdido vecindario era el lugar ideal para cometer los crímenes pues por sus calles merodeaban pobres, mendigos y prostitutas de una sociedad victoriana don...