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Entrada destacada

EL PRÍNCIPE ENVENENADO; LA MUERTE QUE CAMBIÓ EL DESTINO DE ESPAÑA

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El 4 de octubre de 1497, el reino de Castilla y Aragón se detuvo en seco. El príncipe Juan, el heredero tan esperado de los Reyes Católicos, el joven de diecinueve años en quien se habían depositado todas las esperanzas de la dinastía Trastámara, había muerto. La noticia recorrió la península como un latigazo. La capital de Salamanca, donde el príncipe había caído enfermo de camino hacia la boda de su hermana, se convirtió en el epicentro de una conmoción que sacudió los cimientos de la monarquía hispánica. El poeta Juan del Encina, desolado, escribió: "Triste España sin ventura, todos te deben llorar" . La versión oficial fue clara y rápida: unas fiebres. Un joven de salud frágil, agotado quizás por el exceso de amor hacia su joven esposa Margarita de Austria —la leyenda lo atribuyó a una "gran pasión marital"— había sucumbido a una enfermedad que la medicina de la época no supo diagnosticar. Pero la historia, como casi siempre, es más compleja y mucho más oscur...

OSCAR WILDE, UN CHOQUE FRONTAL CON LA RÍGIDA SOCIEDAD VICTORIANA

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Wilde era todo un dandy y centro de atención de los salones de la época que conquistaba a sus oyentes con su ingenio. Pero la misma sociedad que lo encumbró, lo abandonó y lo juzgó, considerándolo un pecador y un inmoral, lo que le llevó a la más absoluta de las miserias. Un genio rebelde de la literatura El escritor, poeta y dramaturgo irlandés Oscar Wilde (1854-1900) es uno de los autores más reconocidos de la historia de la literatura. Era extravagante y llamaba la atención allá a donde iba. Para él, “ser natural es simplemente una pose”. Además era una máquina de pronunciar frases ingeniosas, tanto en sus obras como en la prensa. Fue el abanderado del “esteticismo inglés” que defendía el arte por el arte, sin ataduras religiosas o morales. Ante una sociedad pragmática y rígida, el relax y la devoción por lo hermoso que proclamaba el esteticismo eran una provocación. Los esteticistas defendían que el arte era el fin en sí mismo y que lo más importante es el place...