Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como sociedad victoriana

Entrada destacada

ARGENTINA Y EL REFUGIO NAZI: CUANDO EL PAN Y LA CARNE COMPRARON EL SILENCIO DEL MUNDO

Imagen
En mayo de 1945, mientras Europa ardía y los Aliados descubrían el horror de los campos de concentración, un hombre llamado  Adolf Eichmann  —el arquitecto de la "solución final"— desaparecía. No fue un fugitivo solitario ni un caso aislado. En los años siguientes,  más de 10.000 criminales nazis y colaboracionistas  cruzaron el Atlántico y encontraron refugio en Argentina . La narrativa oficial durante décadas ha sido la de un "exilio accidental": fugitivos desesperados que, aprovechando la confusión de la posguerra, escaparon hacia una tierra lejana que les ofrecía hospitalidad. Pero esa versión es, como mínimo, incompleta. Capítulo I: Argentina, la "Tierra Prometida" del Tercer Reich Para entender por qué Argentina se convirtió en el principal destino de los fugitivos nazis, hay que retroceder al período anterior a la guerra. La relación entre Buenos Aires y Berlín no era casual. Argentina había mantenido una  neutralidad cercana al Eje  durante la mayo...

OSCAR WILDE, UN CHOQUE FRONTAL CON LA RÍGIDA SOCIEDAD VICTORIANA

Imagen
Wilde era todo un dandy y centro de atención de los salones de la época que conquistaba a sus oyentes con su ingenio. Pero la misma sociedad que lo encumbró, lo abandonó y lo juzgó, considerándolo un pecador y un inmoral, lo que le llevó a la más absoluta de las miserias. Un genio rebelde de la literatura El escritor, poeta y dramaturgo irlandés Oscar Wilde (1854-1900) es uno de los autores más reconocidos de la historia de la literatura. Era extravagante y llamaba la atención allá a donde iba. Para él, “ser natural es simplemente una pose”. Además era una máquina de pronunciar frases ingeniosas, tanto en sus obras como en la prensa. Fue el abanderado del “esteticismo inglés” que defendía el arte por el arte, sin ataduras religiosas o morales. Ante una sociedad pragmática y rígida, el relax y la devoción por lo hermoso que proclamaba el esteticismo eran una provocación. Los esteticistas defendían que el arte era el fin en sí mismo y que lo más importante es el place...