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EL SANTÍSIMA TRINIDAD: LA VERDADERA HISTORIA DEL GIGANTE DE LOS MARES QUE LA ARMADA ESPAÑOLA PERDIÓ

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El 21 de octubre de 1805, a las 13:30 horas, el HMS  Victory  del Almirante Horatio Nelson rompió la línea de batalla franco-española frente al cabo Trafalgar. En el centro de la formación, un coloso dominaba el horizonte: el  Santísima Trinidad , apodado "El Escorial de los Mares". Con sus cuatro puentes y sus 140 cañones, era el buque de guerra más grande y poderoso del mundo, el símbolo absoluto del poder naval español. Sin embargo, solo horas después, este orgullo de la corona yacía destrozado, capturado y, finalmente, hundido por una tormenta, arrastrando consigo a cientos de hombres y el mito de la invencibilidad de una Armada que ya era sombra de la de antaño. La narrativa histórica tradicional nos presenta Trafalgar como una derrota heroica frente a una Royal Navy tácticamente superior. Un relato de honor y balas de cañón donde España luchó con bravura pero fue superada. Sin embargo, una investigación más profunda revela una historia de soberbia institucional, err...

OSCAR WILDE, UN CHOQUE FRONTAL CON LA RÍGIDA SOCIEDAD VICTORIANA

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Wilde era todo un dandy y centro de atención de los salones de la época que conquistaba a sus oyentes con su ingenio. Pero la misma sociedad que lo encumbró, lo abandonó y lo juzgó, considerándolo un pecador y un inmoral, lo que le llevó a la más absoluta de las miserias. Un genio rebelde de la literatura El escritor, poeta y dramaturgo irlandés Oscar Wilde (1854-1900) es uno de los autores más reconocidos de la historia de la literatura. Era extravagante y llamaba la atención allá a donde iba. Para él, “ser natural es simplemente una pose”. Además era una máquina de pronunciar frases ingeniosas, tanto en sus obras como en la prensa. Fue el abanderado del “esteticismo inglés” que defendía el arte por el arte, sin ataduras religiosas o morales. Ante una sociedad pragmática y rígida, el relax y la devoción por lo hermoso que proclamaba el esteticismo eran una provocación. Los esteticistas defendían que el arte era el fin en sí mismo y que lo más importante es el place...