Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como sociedad victoriana

Entrada destacada

LAS CIUDADES NAVALES PERDIDAS DE ESPAÑA: EL IMPERIO SUMERGIDO QUE EL ATLÁNTICO DEVORÓ

Imagen
Bajo la superficie del Atlántico, a profundidades donde la luz del sol no llega, yacen los restos destrozados del dominio marítimo español. No son simples pecios aislados; son  ciudades navales enteras , flotas completas sepultadas por huracanes, batallas olvidadas y traiciones geográficas. Desde los cayos de Florida hasta las bahías de Cartagena de Indias, el fondo oceánico es el mayor cementerio de barcos de la historia, y sus inquilinos son, en su mayoría, españoles. La narrativa oficial del Imperio se escribió en tierra firme: virreinatos, catedrales, universidades. Pero la verdadera historia del poder hispánico —su sangre, su riqueza y su agonía— se escribió en las profundidades. Más de  681 pecios documentados  salpican el Caribe  , testigos mudos de una epopeya donde  el verdadero enemigo no fue Inglaterra, sino el clima . Porque el Imperio no solo se construyó sobre la tierra; también se  hundió bajo las olas , y en esas ruinas sumergidas yace una h...

OSCAR WILDE, UN CHOQUE FRONTAL CON LA RÍGIDA SOCIEDAD VICTORIANA

Imagen
Wilde era todo un dandy y centro de atención de los salones de la época que conquistaba a sus oyentes con su ingenio. Pero la misma sociedad que lo encumbró, lo abandonó y lo juzgó, considerándolo un pecador y un inmoral, lo que le llevó a la más absoluta de las miserias. Un genio rebelde de la literatura El escritor, poeta y dramaturgo irlandés Oscar Wilde (1854-1900) es uno de los autores más reconocidos de la historia de la literatura. Era extravagante y llamaba la atención allá a donde iba. Para él, “ser natural es simplemente una pose”. Además era una máquina de pronunciar frases ingeniosas, tanto en sus obras como en la prensa. Fue el abanderado del “esteticismo inglés” que defendía el arte por el arte, sin ataduras religiosas o morales. Ante una sociedad pragmática y rígida, el relax y la devoción por lo hermoso que proclamaba el esteticismo eran una provocación. Los esteticistas defendían que el arte era el fin en sí mismo y que lo más importante es el place...