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EL FRAUDE QUE ENGAÑÓ AL MUNDO DURANTE 40 AÑOS: LA VERDAD DEL HOMBRE DE PILTDOWN

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El 18 de diciembre de 1912, la Sociedad Geológica de Londres fue escenario de uno de los anuncios científicos más trascendentales de la época . Arthur Smith Woodward, conservador de Geología del Museo Británico de Historia Natural, presentó ante una sala repleta de expertos el hallazgo que, según creían, resolvería uno de los mayores misterios de la humanidad: el eslabón perdido entre el simio y el hombre . El "Hombre de Piltdown" —bautizado científicamente como Eoanthropus dawsoni — era la pieza que faltaba en el rompecabezas de la evolución . Era exactamente lo que la comunidad científica británica esperaba: un cráneo con una gran capacidad cerebral y una mandíbula simiesca que encajaba a la perfección con la idea predominante de la época de que el cerebro humano había evolucionado primero que la dentadura . Pero había un problema. El Hombre de Piltdown era una mentira. La más sofisticada, la más prolongada y la más dañina de la historia de la ciencia. El hombre de Piltdown...

THERESE CONCORDIA MENGS-MARON, UNA MINIATURISTA AL PASTEL

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Desde muy joven es contratada, al igual que su hermano Antón Rafael, en la corte sajona como pintora de cámara. Sus obras se caracterizan por el uso de colores suaves y el realismo veraz de sus retratos a los que dota de gran expresividad.  Una familia de artistas Therese Concordia Menggs-Maron (Aussing, Bohemia 1725- Roma, Italia 1806) fue la mayor de tres hermanos (Antón Rafael y Julia Carlota) a los que su padre, Ismael Mengs, pintor miniaturista al servicio de la corte sajona, enseñó el arte de la pintura. Con tan sólo diecisiete años, su hermano Antón Rafael realizó un retrato al pastel del rey de Polonia y Elector de Sajonia, Augusto III, al que le gustó tanto que le dio 100 doblas por el cuadro y le asignó una pensión anual de 600 escudos.  Anton Rafael Mengs: ¿um gemio tirano en busca de la perfección? Julia Carlota Pero Therese y Julia Carlota no fueron menos. Sus miniaturas eran admiradas y felizmente recibidas por la corte po...