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Mostrando las entradas etiquetadas como Antón Rafael Mengs. Therese Concordia Mengs-Maron

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PESTE NEGRA; LA TRAGEDIA QUE CONSTRUYÓ LA EUROCOPA MODERNA

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Entre 1347 y 1351, Europa vivió su Apocalipsis. La Peste Negra, una bacteria asesina transportada por pulgas de ratas llegadas en barcos mercantes desde Oriente, barrió el continente y se llevó por delante entre  25 y 30 millones de vidas   . En solo cuatro años, entre un tercio y la mitad de la población europea desapareció de la faz de la tierra  . Ciudades enteras se convirtieron en pueblos fantasmas, los campos quedaron sin brazos para cosechar y el orden social, que durante siglos había parecido inmutable, se resquebrajó. La narrativa tradicional nos ha presentado la Peste Negra como una catástrofe, un paréntesis de horror en la historia de la humanidad. Pero esta visión, aunque cierta, es incompleta. Porque de aquellas fosas comunes, de aquellas mansiones señoriales vacías y de aquellos registros notariales ennegrecidos por el fuego, emerge una historia distinta: la de un  mundo que se desmorona para renacer de forma radicalmente nueva . ⚰️ Capítulo I: El Jinet...

THERESE CONCORDIA MENGS-MARON, UNA MINIATURISTA AL PASTEL

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Desde muy joven es contratada, al igual que su hermano Antón Rafael, en la corte sajona como pintora de cámara. Sus obras se caracterizan por el uso de colores suaves y el realismo veraz de sus retratos a los que dota de gran expresividad.  Una familia de artistas Therese Concordia Menggs-Maron (Aussing, Bohemia 1725- Roma, Italia 1806) fue la mayor de tres hermanos (Antón Rafael y Julia Carlota) a los que su padre, Ismael Mengs, pintor miniaturista al servicio de la corte sajona, enseñó el arte de la pintura. Con tan sólo diecisiete años, su hermano Antón Rafael realizó un retrato al pastel del rey de Polonia y Elector de Sajonia, Augusto III, al que le gustó tanto que le dio 100 doblas por el cuadro y le asignó una pensión anual de 600 escudos.  Anton Rafael Mengs: ¿um gemio tirano en busca de la perfección? Julia Carlota Pero Therese y Julia Carlota no fueron menos. Sus miniaturas eran admiradas y felizmente recibidas por la corte po...