Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como fiebre del oro

Entrada destacada

23-F: LOS SILENCIOS DE WASHINGTON ANTE EL GOLPE DE TEJERO

Imagen
  El 23 de febrero de 1981, mientras los diputados españoles se escondían bajo sus escaños y el teniente coronel Antonio Tejero gritaba "¡todo el mundo al suelo!", la embajada de Estados Unidos en Madrid, a solo unos metros del Congreso, emitía un informe lacónico a Washington: "Estamos siguiendo la situación. El Rey, según nuestras fuentes, no se ha unido a los golpistas". Horas antes, el secretario de Estado estadounidense, Alexander Haig, había calificado el levantamiento como "un asunto interno español", una frase que heló la sangre del gobierno español y calentó, para siempre, las sospechas sobre el papel de la CIA . Esa madrugada, mientras los tanques de Milans del Bosch recorrían Valencia y los guardias civiles aún ocupaban el hemiciclo, el presidente Ronald Reagan no encontraba un momento para llamar al Rey e interesarse por su seguridad. En un juego geopolítico que duró décadas, la interpretación del silencio estadounidense reescribiría los anales...

RUTA 66: LA CARRETERA MÁS LEGENDARIA DE ESTADOS UNIDOS

Imagen
La historia de la mítica Ruta 66 está ligada a la fiebre del oro en Estados Unidos, ya que unía la Costa Este y la Oeste por carretera. Sus 4.000 kilómetros de recorrido han sido inmortalizada en multitud de ocasiones en películas, libros y canciones. La madre de todas la carreteras En el siglo XIX la única vía de comunicación entre la Costa Este y la Costa Oeste era la marítima. Había que hacerlo embarcando en algún velero o vapor de línea y contornear el continente, bajando hasta su extremo austral y doblar el terrorífico Cabo de Hornos. Pero la llamada “fiebre del oro” en las tierras del este requerían un transporte más rápido y eficaz para los cada vez más numerosos emigrantes del lado oeste que sucumbían a esa llamada. Operación Caos: o cómo acabar con el rock and roll En 1867 se inauguraría la línea de ferrocarril transcontinental, una obra épica que, sin embargo, tampoco bastó para satisfacer la demanda de viajeros deseosos de probar fortuna en la C...