Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Oscar Wilde

Entrada destacada

EL SABOTAJE BRITÁNICO A LOS ACORAZADOS DE ESPAÑA EN 1914: EL FIN DEL SUEÑO NAVAL ESPAÑOL

Imagen
En 1908, España aprobó la ley naval más ambiciosa de su historia moderna. Tres acorazados tipo dreadnought, los primeros de la Armada española, comenzaron a construirse en los astilleros de Ferrol. Eran el orgullo de una nación que, tras el desastre del 98, soñaba con recuperar su grandeza marítima. Pero cuando el polvo de la Primera Guerra Mundial se asentó, solo uno de los tres buques estaba operativo. Los otros dos yacían inacabados en sus gradas, víctimas de una dependencia tecnológica que había sido diseñada para ser una trampa. La narrativa oficial atribuyó el fracaso a la incompetencia española, a la corrupción y a la falta de visión. Pero los archivos cuentan una historia diferente: la de un sabotaje calculado, una operación de inteligencia industrial que aseguró que España nunca volviera a ser una potencia naval en el Mediterráneo. 📜 Capítulo I: El Mito de la Incompetencia Española Cuando los tres acorazados de la clase España —el España , el Alfonso XIII y el Jaime I — entr...

OSCAR WILDE, UN CHOQUE FRONTAL CON LA RÍGIDA SOCIEDAD VICTORIANA

Imagen
Wilde era todo un dandy y centro de atención de los salones de la época que conquistaba a sus oyentes con su ingenio. Pero la misma sociedad que lo encumbró, lo abandonó y lo juzgó, considerándolo un pecador y un inmoral, lo que le llevó a la más absoluta de las miserias. Un genio rebelde de la literatura El escritor, poeta y dramaturgo irlandés Oscar Wilde (1854-1900) es uno de los autores más reconocidos de la historia de la literatura. Era extravagante y llamaba la atención allá a donde iba. Para él, “ser natural es simplemente una pose”. Además era una máquina de pronunciar frases ingeniosas, tanto en sus obras como en la prensa. Fue el abanderado del “esteticismo inglés” que defendía el arte por el arte, sin ataduras religiosas o morales. Ante una sociedad pragmática y rígida, el relax y la devoción por lo hermoso que proclamaba el esteticismo eran una provocación. Los esteticistas defendían que el arte era el fin en sí mismo y que lo más importante es el place...