Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Cartgena de Indias

Entrada destacada

FEDERICO GRAVINA: EL ALMIRANTE ESPAÑOL BORRADO DE TRAFALGAR PARA OCULTAR LA INCOMPETENCIA BORBÓNICA

Imagen
En los libros de texto de medio mundo, la batalla de Trafalgar (1805) es una historia de un solo héroe: Horacio Nelson. Su muerte a bordo del Victory , su genio táctico, su sacrificio por Inglaterra. Al otro lado del Atlántico, en España, el nombre de Federico Gravina, el almirante que mandaba la flota española en aquel desastre, apenas aparece en unas líneas. Y cuando aparece, se le presenta como el comandante de una flota derrotada, un peón en el tablero de Napoleón, un hombre trágico que no pudo hacer nada para evitar el desastre. Pero la historia real es muy distinta. Los archivos navales españoles, digitalizados en los últimos años, y la labor de historiadores como Agustín Guimerá, José Cervera Pery o Juan Carlos Mejías Tavero, han reconstruido una figura mucho más compleja: la de un táctico brillante , un marino culto y valiente que se opuso a las órdenes suicidas del almirante francés Villeneuve , que intentó salvar a su flota de la aniquilación y que murió pocos meses después a...

BLAS DE LEZO: EL AZOTE DE INGLATERRA

Imagen
Aunque es un gran desconocido, fue uno de los mejores estrategas de la historia de la Armada Española. Este guipuzcoano de Pasajes sufriría tantas heridas a lo largo de su vida militar que habría de ser conocido con los sobrenombres de Patapalo primero y Mediohombre después. Todo un ejemplo de arrojo y valor  Con apenas 12 años (1701), se enrola como guardiamarina al servicio del conde de Toulouse, Luis Alejandro de Borbón, hijo de Luis XIV. Se integró en la armada francesa, en ese momento aliada de España en la Guerra de Sucesión, que acaba de empezar, al morir Carlos II sin descendencia. Blas de Lezo participó en aquella batalla batiéndose de manera ejemplar, hasta que una bala de cañón le destrozó la pierna izquierda, teniéndosela que amputar, sin anestesia, por debajo de la rodilla. Cuentan las crónicas que el muchacho no profirió un lamento durante la operación. Debido al valor demostrado tanto en aquel trance como en el propio combate, es ascendido en 1704 a Alférez...