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LAS CIUDADES NAVALES PERDIDAS DE ESPAÑA: EL IMPERIO SUMERGIDO QUE EL ATLÁNTICO DEVORÓ

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Bajo la superficie del Atlántico, a profundidades donde la luz del sol no llega, yacen los restos destrozados del dominio marítimo español. No son simples pecios aislados; son  ciudades navales enteras , flotas completas sepultadas por huracanes, batallas olvidadas y traiciones geográficas. Desde los cayos de Florida hasta las bahías de Cartagena de Indias, el fondo oceánico es el mayor cementerio de barcos de la historia, y sus inquilinos son, en su mayoría, españoles. La narrativa oficial del Imperio se escribió en tierra firme: virreinatos, catedrales, universidades. Pero la verdadera historia del poder hispánico —su sangre, su riqueza y su agonía— se escribió en las profundidades. Más de  681 pecios documentados  salpican el Caribe  , testigos mudos de una epopeya donde  el verdadero enemigo no fue Inglaterra, sino el clima . Porque el Imperio no solo se construyó sobre la tierra; también se  hundió bajo las olas , y en esas ruinas sumergidas yace una h...

CARLOS V: AMORES, AMANTES, HIJOS Y BASTARDOS DEL REY-EMPERADOR

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A los veinte años, Carlos de Habsburgo no sólo era rey de Castilla, Aragón, Navarra, Nápoles, Sicilia y las Indias, heredados a los dieciséis, sino también emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Pero poco o nada se sabe de la vida íntima del joven Carlos en Flandes (quedó bajo la tutela de su tía Margarita), por lo que tampoco se conocen sus primeros devaneos amorosos, que sin duda tuvo, antes de su venida a España. Carlos I de España y V de Alemania Las amoríos de un joven monarca A través de sus biógrafos y los pintores que le retrataron sabemos que Carlos I era de estatura mediana, pero no muy alto, pálido, rubicundo, de “cuerpo bien proporcionado”, de nariz aguileña, ojos ávidos, aspecto grave, de mentón muy salido, tanto que al parecer “no podía cerrar la boca y unir los dientes inferiores con los superiores pues los separaba un buen espacio, por lo que, al hablar,  balbuceaba, no entendiéndosele muy bien”. La llegada a España de este joven ine...