Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Habsburgos

Entrada destacada

TRATADO SECRETO DE SAN ILDEFONSO: LA TRAICIÓN DE LOS BORBONES ESPAÑOLES ENTREGANDO LUISIANA A NAPOLEÓN

Imagen
  El 1 de octubre de 1800, en el Palacio Real de La Granja de San Ildefonso, dos hombres se sentaron ante una mesa para reescribir el mapa del mundo sin que nadie lo supiera. Por un lado, el representante de Napoleón Bonaparte, el general Louis Alexandre Berthier. Por otro, el enviado del rey Carlos IV de España, Mariano Luis de Urquijo . Nadie más estaba al corriente. Nadie más debía saberlo. El documento que firmaron aquel día era el Tratado Secreto de San Ildefonso , un acuerdo preliminar que, en teoría, cambiaba el territorio norteamericano de Luisiana por territorios en la Toscana italiana . En la práctica, era el principio del fin del Imperio español en América y el nacimiento de la expansión territorial de Estados Unidos como superpotencia. Este artículo desentierra la mayor traición geopolítica de la historia de España: cómo Napoleón Bonaparte forzó a los Borbones españoles a ceder un territorio cuatro veces más grande que la propia España —más de 2.144.476 km² — a cambio d...

CARLOS V: AMORES, AMANTES, HIJOS Y BASTARDOS DEL REY-EMPERADOR

Imagen
A los veinte años, Carlos de Habsburgo no sólo era rey de Castilla, Aragón, Navarra, Nápoles, Sicilia y las Indias, heredados a los dieciséis, sino también emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Pero poco o nada se sabe de la vida íntima del joven Carlos en Flandes (quedó bajo la tutela de su tía Margarita), por lo que tampoco se conocen sus primeros devaneos amorosos, que sin duda tuvo, antes de su venida a España. Carlos I de España y V de Alemania Las amoríos de un joven monarca A través de sus biógrafos y los pintores que le retrataron sabemos que Carlos I era de estatura mediana, pero no muy alto, pálido, rubicundo, de “cuerpo bien proporcionado”, de nariz aguileña, ojos ávidos, aspecto grave, de mentón muy salido, tanto que al parecer “no podía cerrar la boca y unir los dientes inferiores con los superiores pues los separaba un buen espacio, por lo que, al hablar,  balbuceaba, no entendiéndosele muy bien”. La llegada a España de este joven ine...