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"HOMBRES LOBO" PIRENAICOS: EL OSCURO FOLCLORE DE ESPAÑA

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En las noches sin luna de los Pirineos, cuando el viento silba entre los desfiladeros y los caseríos se encierran tras puertas de roble macizo, los ancianos susurraban historias que helaban la sangre. No hablaban de lobos comunes, de esos que merodeaban en manadas buscando ganado. Hablaban de  hombres lobo , de vecinos que al caer la noche se transformaban en bestias, de mujeres que abandonaban su piel humana para correr desnudas tras la caza, de criaturas liminales que desdibujaban la frontera entre lo humano y lo salvaje. La narrativa popular ha reducido el fenómeno del licántropo a un mito centroeuropeo, a las películas de terror con castillos góticos y campesinos aterrorizados. Pero en la vertiente sur de los Pirineos, desde Navarra hasta Cataluña, existe un  folclore propio, oscuro y profundamente arraigado , donde la transformación en lobo no era una fantasía, sino una posibilidad aterradora ligada a maldiciones, pactos demoníacos y, sobre todo, a la brujería. 🌲 Capítul...

MORSE Y SU AFICIÓN NO TAN OCULTA: LA PINTURA

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Morse inventó el sistema de telegrafía mediante pulsos electrónicos cifrados en un código inventado también por él. Pero además de ser el inventor del telégrafo fue un pintor reconocido en su tiempo y fundador de la Academia Nacional de Dibujo de Nueva York. El inventor del telégrafo Samuel Finley Breese Morse nació en Boston, Massachussets (EE.UU) un 27 de abril de 1791. Era hijo del clérigo protestante Jedidiah Morse, que fue uno de los geógrafos más importantes de América en los años posteriores a la independencia. Los padres de Samuel siempre trataron que recibiera una educación esmerada. Por ello acudió a prestigiosas academias e incluso a la Universidad de Yale. Se formó en filosofía religiosa, matemáticas, veterinaria equina y electricidad.  Máquina de vapor: ¿un invento de Blasco de Garay? En la universidad, Morse nunca demostró mucho interés por las clases, excepto por la pintura y la electricidad, lo que causó no pocas veces la desesperación de s...