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FEDERICO GRAVINA: EL ALMIRANTE ESPAÑOL BORRADO DE TRAFALGAR PARA OCULTAR LA INCOMPETENCIA BORBÓNICA

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En los libros de texto de medio mundo, la batalla de Trafalgar (1805) es una historia de un solo héroe: Horacio Nelson. Su muerte a bordo del Victory , su genio táctico, su sacrificio por Inglaterra. Al otro lado del Atlántico, en España, el nombre de Federico Gravina, el almirante que mandaba la flota española en aquel desastre, apenas aparece en unas líneas. Y cuando aparece, se le presenta como el comandante de una flota derrotada, un peón en el tablero de Napoleón, un hombre trágico que no pudo hacer nada para evitar el desastre. Pero la historia real es muy distinta. Los archivos navales españoles, digitalizados en los últimos años, y la labor de historiadores como Agustín Guimerá, José Cervera Pery o Juan Carlos Mejías Tavero, han reconstruido una figura mucho más compleja: la de un táctico brillante , un marino culto y valiente que se opuso a las órdenes suicidas del almirante francés Villeneuve , que intentó salvar a su flota de la aniquilación y que murió pocos meses después a...

MIGUEL ÁNGEL BUONARROTI: EL GENIO DEL RENACIMIENTO QUE TAMBIÉN FALSIFICABA OBRAS DE ARTE

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  Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564) es considerado uno de los mayores artistas de la historia, por sus obras maestras en escultura, pintura, arquitectura y poesía.  Sin embargo, pocos saben que en sus inicios también se dedicó a la falsificación de arte, con el fin de demostrar su talento, ganar dinero o burlarse de los expertos. Miguel Ángel Buonarroti "Eros durmiente" y dibujos ahumados Según los biógrafos de Miguel Ángel Buonarroti, este realizó algunas obras que hizo pasar por antiguas como la escultura de "Eros durmiente" que vendió al cardenal Raffaele Riario.  Sin embargo, el engaño no duró mucho. El cardenal pronto se enteró de que la estatua era una falsificación moderna, y quiso devolverla al vendedor. Pero para entonces, Miguel Ángel ya se había hecho famoso por su “Piedad”, que se exhibía en la Basílica de San Pedro. No obstante, el cardenal, lejos de enfadarse se convirtió en el primer patrocinador de Miguel Ángel y le encargó otras dos obras: un ...