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MONA LISA OLVIDADA DE ESPAÑA: EL TESORO QUE DURMIÓ DOS SIGLOS EN EL PRADO

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En las profundidades del Museo del Prado, colgado sin demasiada pompa junto a maestros italianos de segunda fila, permaneció durante décadas un cuadro enigmático. Era una mujer de mirada serena, con las manos cruzadas y ese gesto tan familiar que hace girar cabezas en el Louvre. Pero algo fallaba. Su fondo era un negro absoluto, como si la hubieran recortado de otro lugar y pegada sobre la nada. Los catálogos la despachaban con desdén: "copia anónima del primer cuarto del siglo XVI", una más entre las docenas de réplicas de la Gioconda que poblaban los museos europeos  . Nadie, durante casi doscientos años, se detuvo a preguntarse por qué aquella copia, a pesar de su fondo muerto, tenía una calidad que no encajaba con su humilde catalogación. Hasta que en 2011, una petición del Louvre para una exposición sobre Leonardo da Vinci obligó a los conservadores del Prado a mirarla de nuevo. Lo que encontraron bajo esa capa de pintura negra no fue una simple réplica. Era una  cápsula...

“JACK EL DESTRIPADOR” PODRÍA NO HABER SIDO HOMBRE, SINO MUJER

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Una de las últimas teorías sobre el más famoso de los asesinos en serie es que tras “Jack el destripador” podría ocultarse una mujer. El asesino de cinco prostitutas en el Londres victoriano podría ser Lizzie Williams, la mujer del que ha sido considerado el principal sospechoso, el cirujano sir John Williams. Lizzie Williams El monstruo de Whitechapel Pasado más de un siglo, una vez más, se pretende dar nombre al asesino en serie de la época victoriana que más ríos de tinta ha vertido. Durante diez semanas de 1888 el Destripador atacó cinco veces, manteniendo en vilo a la policía y al barrio londinense de Whitechapel. Sus víctimas fueron: Mary Ann Nichols, Anne Chapman, Elisabeth Stride, Catherine Eddowes y Mary Jane Kelly. Todas eran prostitutas del East End londinense y tres tenían la matriz del útero extirpado. El sórdido vecindario era el lugar ideal para cometer los crímenes pues por sus calles merodeaban pobres, mendigos y prostitutas de una sociedad victoriana don...