Ir al contenido principal

LAS PRIMERAS ESPAÑOLAS QUE LLEGARON A AMÉRICA

La historia siempre la han contado los hombres y se han pasado por alto muchos nombres de grandes mujeres pintoras, escritoras, filósofas…., y también las que ayudaron a conquistas el Nuevo Mundo.

Sabemos con detalle todo lo que aconteció a partir de 1492, cuando Cristóbal Colón llega a las tierras americanas, pero poco o nada de las 30 mujeres españolas que también acompañaron a Colón en su tercer viaje.

Isabel Barreto
Intrépidas anónimas

La mujer ocupó puestos destacados en la conquista de América, fue pionera en el ámbito socio-económico y determinante en el asentamiento y el proceso de consolidación cultural de la naciente sociedad hispanoamericana.

Pero de las 30 primeras que viajaron con Colón en su tercera travesía no hay nombres, no se sabe quienes fueron y cómo embarcaron, pero seguramente no cuesta mucho imaginar por qué lo hicieron.

Todas ellas fueron mujeres valientes que lograron escapar de una vida de anonimato y sumisión. En esos siglos las mujeres no tenían ninguna oportunidad de libertad, sometidas al varón sólo podían optar con suerte a un buen casamiento o a la vida monástica. El viaje al Nuevo Mundo les daba la oportunidad de encontrar el único lugar donde muchas consiguieron algo de independencia.

Sin embargo, si está demostrado que en el siglo XVI, de los 45.327 viajeros a América registrados en archivos 10.118 fueron mujeres, aunque hasta nosotros han llegado pocos nombres de estas aventureras. El 50% de ellas eran andaluzas, el 33%, castellanas y el 16% extremeñas.

Mencía Calderón
Mujeres valerosas con nombre propio

A partir 1515, una orden de la Corona obligaba a los empleados públicos a viajar con sus esposas pero muchas lo hicieron solas, según se sabe, casi el 60% fueron solteras.

Las oportunidades que ofrecía el Nuevo Mundo también atraía a las mujeres deseosas de vivir una nueva vida alejada de las convenciones sociales. Llegaron hasta allí mujeres de toda condición desde hijas de la nobleza hasta prostitutas y monjas.

Entre ellas destacan mujeres como:

- Isabel Barreto, gallega nacida en 1567 que sería la primera y única mujer con cargo de almirante de la Armada española de Felipe II. Lideró en 1595 una expedición por el Pacífico en la navegación más larga por ese océano hasta entonces y descubriendo las islas Marquesas junto a su marido del que heredaría el título de Adelantada y Gobernadora por primera vez en la historia.

- Inés Suárez, que acompañó a Pedro de Valdivia en la conquista de Chile, cruzó el desierto de Atacama y participó en la defensa de Santiago.

- Maria de Estrada, que participó en la expedición de Hernán Cortés en México y sobrevivió a la Noche Triste.

María de ¨Toledo
- Mencía Calderón, mujer de Juan de Sanabria, que a la muerte de su marido se hizo cargo de la expedición al Río de la Plata, atravesó 1.600 kilómetros de selva amazónica al frente de un grupo de 50 mujeres durante más de seis años.

- Catalina de Erauso, que tras dejar el convento en España se enroló como soldado de infantería combatiendo en Perú y Chile. Fue conocida como la “Monja alférez”.

- María Escobar, que introdujo el trigo en América.

- María de Toledo, que fue virreina de las Indias Occidentales.

- Beatriz de la Cueva, que fue gobernadora de Guatemala y la primera gobernadora de los virreinatos.

- Beatriz Bermúdez de Velasco, que participó en uno de los combates para conquistar Tenochtitlán obligando, espada en mano, a volver a la batalla a los españoles que se rendían.

- Mencía Ortiz, que creó una compañía para el transporte de mercancías a Indias.

Catalina de Erauso
Los viajes y su importante función

Las naos y galeones de aquella época transportaban, además de la carga y pertenencias personales, a oficiales, tripulación y una treintena de pasajeros que convivían con pulgas, chinches, piojos, cucarachas y ratas. Los camarotes no existían y los pasajeros se acomodaban en cualquier rincón para pasar la noche, en un espacio que en la mayoría de las ocasiones no superaba el metro cuadrado por persona.

Así nos podemos imaginar como viajarían las treinta mujeres acompañaron a Colón en su tercer viaje, las más de 300 que llegaron a Santo Domingo en el primer cuarto del siglo XVI y la población femenina que constituyó casi una tercera parte de los pasajeros embarcados con destino a América entre 1560 y 1579.

La mujer española del siglo XVI vivía supeditada a la tutela del hombre y desprovista de toda relevancia intelectual. Su lugar era el hogar, donde ejercía de buena esposa y madre cristiana. Pero las españolas que emigraron a América escaparon a este rol femenino sobreponiéndose a un destino marcado.

Arrancaron sus raíces para replantarlas en un mundo desconocido. Y, sin duda, muchas de ellas tuvieron una función importante en la sociedad hispanoamericana siendo las transmisoras de la cultura criolla.

Comentarios

Entradas populares de este blog

VANGUARDIAS: EL ARTE CONTEMPORÁNEO DEL SIGLO XX

El término “arte contemporáneo”, que sirve para designar al realizado durante el s.XX, se caracteriza por el constante cuestionamiento de los convencionalismos.
La transgresión será la seña de identidad de unos artistas que se harán eco de la situación de inestabilidad social, política y económica por la que atraviesa la Europa de la época.

El rupturismo de los “ismos”
Genéricamente se reconoce como “arte contemporáneo” aquel que se llevó a cabo durante el siglo XX y que cuestionaba los principios artísticos de las últimas décadas del XIX (Impresionismo y Postimpresionismo), aunque fueron estos, precisamente, las raíces de su formación y de su espíritu crítico.
Serán sin embargo los cambios políticos, sociales, económicos, científicos y filosóficos de finales del siglo XIX y principios del XX los que influyan de forma decisiva y hagan concebir a estas nuevas generaciones de artistas una manera diferente de afrontar la realidad y su revolución estética.
Empezaron así a surgir múlt…

¿QUIÉNES FUERON LOS ESCRIBAS?

En la antigüedad, los escribas no sólo eran un colectivo que se encargaba de copiar a mano libros y realizar trabajos escribano, sino que también eran contables, arquitectos, administradores, bibliotecarios e incluso literatos.
A pesar de proceder en su mayoría de estratos humildes, los escribas fueron adquiriendo una enorme relevancia social y política como casta especial.
El escriba egipcio, una casta especial
El escriba era esencial en la sociedad del Antigua Egipto. Era un personaje culto capaz de escribir, clasificar, contabilizar y copiar, utilizando varios tipos de escritura (como la hierática o demótica), conocedor del arte de la construcción y de transcribir rápidamente órdenes, documentos legales y pensamientos sobre papiros y ostracas con ayuda de un cálamo y su paleta con tintas de diferentes colores. Su trabajo era remunerado.
Aunque realizaba su trabajo sentado sobre el suelo y su atuendo era tan simple como una falda hecha de lino o algodón, los escribas pertenecían a una…

LAS ESCRITORAS DEL ROMANTICISMO: UNA GENERACIÓN DE VALIENTES

Las escritoras del romanticismo marcarían un antes y un después en la literatura española en general y en el feminismo en particular.
Para conseguir su propósito, escribir profesionalmente en una época en la que ese oficio era visto como algo sólo “de hombres”, estas mujeres tuvieron que sufrir rechazo y censuras, vestir de hombre, o firmar sus obras con pseudónimos masculinos.
Las escritoras “románticas”
La prosa, la lírica, el teatro o el periodismo, fueron los géneros donde los autores de la época plasmaron sus desasosiegos, su propia intimidad, su amor pasional o sus reivindicaciones sociales. Y es ahí donde entran en acción, frente a las adversidades y el rechazo, un grupo de mujeres escritoras que se habrán de enfrentar a muchos inconvenientes (serían incluso tildadas de “marimachos”), pero que sabrán, no sólo salir adelante, si no triunfar en lo que hacen.
Esta sería quizás la primera generación de mujeres que tuvo conciencia de si misma como “mujeres escritoras”. Ellas no só…