https://temu.to/m/uj4o0x1fycl acg053563 https://temu.to/m/ek4ri64orv0 MARGARET KEANE: LA PINTORA DE LOS OJOS GIGANTES Ir al contenido principal

Entrada destacada

LA QUINTA COLUMNA EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA: ESPIONAJE, SABOTAJE Y PROPAGANDA EN LAS ZONAS REPUBLICANAS

La   Quinta Columna   fue un término que se popularizó durante la Guerra Civil Española para describir a los simpatizantes del bando sublevado que operaban clandestinamente dentro de las zonas controladas por la República.   Objetivo La expresión "Quinta columna" se atribuye al general Emilio Mola, quien en 1936 mencionó que además de las cuatro columnas de tropas que avanzaban hacia Madrid, había una "quinta" de partidarios trabajando desde dentro.  Estos quintacolumnistas desempeñaron un papel crucial en la guerra, llevando a cabo actividades de espionaje, sabotaje y propaganda para desestabilizar al gobierno republicano. Su objetivo era minar la moral de la población y las fuerzas republicanas, así como facilitar el avance de las tropas franquistas.   La red de la Quinta Columna estaba compuesta por militares, falangistas, tradicionalistas y civiles que, en lugar de huir o esconderse, decidieron continuar la lucha desde dentro del territorio enemigo. Su presencia

MARGARET KEANE: LA PINTORA DE LOS OJOS GIGANTES

Margaret Keane es esencialmente una retratista al óleo cuyos personajes preferidos son mujeres, niños y animales domésticos.

La característica principal de esta pintora estadounidense es que en todos sus cuadros los protagonistas aparecen con enormes y tristes ojos.


Margaret Keane
Historia de un vil engaño

Margaret Doris Hawkins (Nashville, Tennesse, USA, 1927) siempre le gustó pintar grandes ojos en sus retratos. De pequeña era conocida en la iglesia local por sus bocetos de ángeles con grandes ojos.

Se casó joven y en 1950 tuvo a su primer y única hija, Jane. El matrimonio no duró mucho. Tras su separación Margaret contraje nuevas nupcias en 1955 con un agente inmobiliario llamado Walter Keane.



Su nuevo esposo vio en los cuadros de Margaret un filón y dejó su negocio para dedicarse  a vender estos en forma masiva en grandes almacenes, libros de cómic y revistas.

Mientras, Margaret continuó perfeccionando su técnica, pero simplemente firmaba como “Keane”, lo que contribuyó a que el público interpretara que el creador de tales obras era Walter y no Margaret, aunque ella no lo supo hasta tiempo después.

Estos cuadros con personajes de enormes ojos llegaron a ser muy populares en la década de 1960, época en la que Walter y Margaret residían en California por lo que se codeaban con grandes estrellas de Hollywood algunas de las cuales llegaron a pedirles que las retrataran. Muchos personajes famosos, desde actores hasta políticos, quisieron ser pintados por el artista.

El problema es que durante ese tiempo Walter Keane se autoproclamaba el pintor de los cuadros, mientras que la verdadera autora, Margaret, se mantenía encerrada dieciséis horas al día pintando en su estudio durante cerca de una década.

La timidez patológica de Margaret hizo que durante 12 años el público creyera que los cuadros los pintaba su marido.

Cuando Margaret se enteró de la gran mentira de su marido sobre sus cuadros se puso furiosa. Este  se justificó diciendo que necesitaban el dinero y que era demasiado tarde para dar marcha atrás.

Preocupada por lo que podría pasarle a ella y a su hija si abandonaban a su esposo (por sus cuadros se pagaban decenas de miles de dólares y las  reproducciones de las pinturas se vendían en todo el mundo y no era difícil encontrar copias de las obras atribuidas a Walter Keane en las casas de muchas familias de la clase media estadounidense), Margaret decidió participar en el engaño.


Pero en 1965 Margaret se divorció de Walter y ambos reclamaron los derechos sobre los cuadros. En 1970 Margaret retó a Walter para pintar frente al público en la San Francisco’s Union Square pero él no se presentó.

En los años 70 Margaret se casó con el escritor deportivo Dan McGuire, se mudó a Honolu (Hawai) y se hizo testigo de Jehová.
  
Por aquel entonces sus cuadros habían pasado de moda, pero concedió una entrevista a la agencia UPI en la que decidió que no iba a mentir más sobre la autoría de sus cuadros.


Su exmarido contratacó asegurando que su esposa era una mujer infiel y una mentirosa compulsiva.
Ella lo retó a que ambos pintaran en público uno de los cuadros para demostrar quién era realmente el autor, aunque él se negó.

En 1986, Margaret demandó a Walter Keane y al periódico USA Today por un artículo en el cual afirmaban que las obras pictóricas eran creación de Walter Keane.

En el juicio, el jurado pidió a los dos que pintaran un cuadro con su estilo característico. Margaret Keane pintó un cuadro en 53 minutos. Walter Keane no pintó nada aludiendo a un supuesto dolor de hombro.



El jurado falló a favor de Margaret y le permitió firmar sus obras como Keane. También condenó a Walter Keane una retribución de 4 millones de dólares por daños emocionales y menoscabo a su reputación. Walter -quien tenía graves problemas con la bebida- nunca llegó a pagar, ya que había dilapidado toda la fortuna que había amasado con los cuadros de su exesposa.

Walter murió arruinado en el año 2000. Hoy Margaret, a sus 90 años, sigue viviendo en Napa County, California.

Margaret y su obra  

Su estilo, no fue del gusto de la mayoría de los críticos de arte, pero sí del público de la época, lo que le generó decenas de imitadores y le permitió amasar una enorme fortuna. Además, numerosos artistas posteriores han basado su estilo en la obra de Margaret Keane.

En 2014 se estrenó la película “Big eyes” basada en la vida de Margaret Keane y dirigida por Tim Burton , por lo que Margaret será reivindicada gracias a esta película y posiblemente también sus pinturas  vuelvan a ponerse de moda.

Entradas populares de este blog

LA REVOLUCIÓN DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL: BENEFICIOS, DESAFÍOS Y PERSPECTIVAS

La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser solo un tema de ciencia ficción para convertirse en una realidad presente en todos los ámbitos. La IA tiene un enorme potencial en campos tan diversos como la industria y la medicina, pero también genera debates sobre su implementación. Revolución tecnológica     No cabe duda que la  inteligencia  artificial  (IA)  ha supuesto toda una revolución tecnológica desde que la informática hizo su aparición. Dicen los expertos que tal es así que va a cambiarlo todo,  y  de hecho, ya lo está haciendo.     Desde hace apenas unos pocos años, casi nada se sustrae ya a la inteligencia artificial. La podemos encontrar en multitud de facetas, en los móviles, la banca (que por ejemplo puede determinar si nos concede un crédito o no), los videojuegos, los ordenadores, la atención  al clientes , en l os   sistemas  de  reconocimiento  facial  ( que  utilizan   aeropuertos  y  fuerzas  de  seguridad ), en m icrosegmenta ción  ( anuncios u ofertas personal

¿QUIÉNES FUERON LOS ESCRIBAS?

https://ajestigie.com/link?z=4913003&var={SOURCE_ID}&ymid={CLICK_ID} En la antigüedad, los escribas no sólo eran un colectivo que se encargaba de copiar a mano libros y realizar trabajos escribano, sino que también eran contables, arquitectos, administradores, bibliotecarios e incluso literatos. A pesar de proceder en su mayoría de estratos humildes, los escribas fueron adquiriendo una enorme relevancia social y política como casta especial. Escriba egipcio El escriba egipcio, una casta especial E l escriba era esencial en la sociedad del Antigua Egipto. Era un personaje culto  capaz de escribir, clasificar, contabilizar y copiar  utilizando varios tipos de escritura  ( como la hierática o demótica), conocedor del arte de la construcción y de transcribir rápidamente órdenes, documentos legales y pensamientos sobre papiros y ostracas con ayuda de un cálamo y su paleta con tintas de diferentes colores. Su trabajo era remunerado. Aunque realizaba su trabajo