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GWEN JOHN: LA PINTORA QUE AMABA A LOS GATOS.....Y A RODIN

Vivió la mayor parte de su vida en Francia donde fue modelo y amante de Rodin. A pesar de que se vio ensombrecida durante su vida por su hermano, su reputación creció desde su muerte

La mayor parte de sus obras son retratos femeninos realizados de forma delicada pero de firme ejecución, utilizando colores suaves y luz diáfana, en los que predomina el ambiente melancólico y tranquilo.



Gran Bretaña

Gwen John nace un 22 de junio de 1876 en Haverfordwest, Gales (Gran Bretaña). Fue la segunda de los cuatro hijos que sus padres tuvieron y hermana del también famoso y extravagante pintor  Augustus John.

A pesar de que su padre (abogado) era severo y autoritario y les sometió a una rígida disciplina, los hermanos John recibieron una educación basada en el amor por el arte y la literatura (la madre era una acuarelista aficionada).

Pero la infancia de Gwen y sus hermanos iba a estar marcada por la temprana muerte de su madre (1884). Entonces, la familia se traslada a vivir a la costa de Gales donde Gwen realizará sus primeros bocetos y dibujos rápidos de gaviotas, conchas y peces, aunque sus trabajos que se conservan no son anteriores a cumplir los diecinueve años.




Comenzó sus estudios artísticos en Gales, donde al igual que su hermano menor, Augustus, recibió clases de pintura de Henry Tonks. Después se trasladó a Londres para continuar su formación en la Slade School of Fine Arts; allí permaneció entre 1895 y 1898. En ese tiempo  entabló amistad con James Abbott McNeill Whistler, que ejercería para siempre, una fuerte influencia en su pintura.

Sus primeras obras, como Retrato de la señora Atkinson, mujer joven con un violín, y del Interior con las figuras de Gwen John son esencialmente intimistas pintados en un estilo tradicional que se caracteriza por de color tenue y esmaltes transparentes. 

En ese tiempo, aún siendo estudiantes, su hermano Augustus, con un dibujo brillante y una personalidad arrolladora, se convirtió en una celebridad, todo lo contrario que Gwen, que tenía una actitud más retraída, solitaria e introvertida.






Autorretrato

En 1898 Gwen visitó París por primera vez. con dos compañeros de la Slade, donde pasó algunos meses,. Allí trabajó brevemente con un pintor estadounidense de moda, James Whistler A su regreso, en 1900, expuso en Londres por primera vez, en el New Art Club. Posteriormente, vivió algunos años muy difíciles, en los qué pasó grandes penurias económicas, llegando a vivir ilegalmente en una nave abandonada. Circunstancias que no disminuyeron su ánimo y determinación a continuar pintando.

Tres años más tarde, Gwen volvió a Francia con su amigo Dorelia McNeill, que más tarde se convertirá en la segunda esposa de su hermano Augustus. 

Francia

En 1904 establece su residencia definitiva en Francia. Sus primeras pinturas son de gatos, autorretratos y del interior de su propia habitación. 

A partir de 1904 Gwen encuentra trabajo como modelo de Auguste Rodin, y posteriormente se convirtió en su amante. A pesar de la diferencia de edad 36 años Gwen se ató obsesivamente al artista, su pasión fue una historia que duró diez años. Esta relación marcó tanto su vida y su obra (su pasión por él se reflejan en las más de dos mil cartas que se conservan de ella, aunque él finalmente recurrió a terceras personas para mantenerla a distancia),


Animada por Rodin (que también mantenía una relación amorosa con Camille Claudel), que fue una gran apoyo en su carrera, Gwen dio comienzo a su producción artística en París.

Rodin le presentó a muchos artistas de la época en París como Matisse, Picasso, Brancusi y Rainer María Rilke, con este último mantuvo una gran amistad que duraría hasta la muerte del poeta.. Pero las nuevas vanguardias del arte tuvieron poco efecto sobre ella, que seguía trabajado en la soledad. 

En 1911 se trasladó a Meudón, donde vivía Rodin, y donde permanecería el resto de su vida. Tras la ruptura con el escultor, y sobre todo, tras su muerte, Gwen buscó consuelo en la fé católica (ella era protestante) y en la mística. Esto significó un cambio en la temática en la obra de John, que se apartó cada vez más del retrato, excepto con las religiosas de Meudón, para acercarse a obras de pequeño formato, tanto óleos como acuarelas. Se dio al abandono y al aislamiento.


Sus cuadernos de la época se incluyen meditaciones y oraciones que decían querer ser una “artista de Dios” y "llegar a ser un santo" y tener “una vida interior”.

Fue en este tiempo cuando conoció al coleccionista de arte americano conocido John Quinn, que se convertiría en su patrón. 

Gwen John expuso por primera vez en París en 1919 en el Salón de Otoño, y expone con regularidad hasta mediados de la década de 1920, después de lo cual se hizo cada vez más solitaria y pintaba menos. 





Poco a poco se fue alejando de los círculos artísticos, incluidos los comerciales, ya qué el coleccionista de arte norteamericano John Quinn, compró toda su producción durante años.

A partir de 1919 comenzó de nuevo a exponer, en Londres y París; aunque apenas hacía vida social, recluida en su ambiente más íntimo, rodeada de sus gatos, vida que continuaría hasta la década de 1930, años en los que pintaría sus últimos cuadros.

En diciembre de 1926, afligida por la muerte de su viejo amigo Rilke, se refugió en una relación sentimental con su cuñada Vera Oumançoff, una relación que duró hasta 1930. 

También entabló una estrecha relación con las Hermanas de la Caridad de Meudon. Pintó varios retratos de la fundadora del convento, la Madre Marie Poussepin. El 10 de septiembre de 1939, escribió su testamento y a continuación viajó a Dieppe, donde tuvo que ser hospitalizada. Murió allí el 18 de septiembre de 1939 prácticamente desconocida a la edad de 63.  



Su estilo y su obra

Gwen desarrolló su obra representando figuras normalmente femeninas en tres cuartos. Ella solía plasmar lo que estaba cerca de ella. Después de la muerte de Rodin en 1917, su creencia religiosa se convirtió en el centro de su vida.  Después de 1920 se aisló cada vez más y produjo poco.

Como en el caso de otras tantas artistas de finales del siglo XIX y principios del XX, el reconocimiento social de la obra de Gwen John fue parejo al de sus compañeras. Su obra ha sido constantemente eclipsada por la fama de su hermano Augustus, Gwen John es hoy una artista reconocida. 

Dejó más de doscientas pinturas y unos 1.000 dibujos. Algunos de los mejores ejemplos de su obra se encuentran en el Museo Nacional de Cardiff y en la Tate Britain de Londres, aquí entre otras está: Autorretrato (1902), Dorelia con vestido negro (1903-4), Cloë Boughton-Leigh (1904-8) o Muchacha desnuda (1909-10), Estudio de un muchacho, (1915-20), La monja (1915-1921), Annabella (1915-20), así como varios estudios y acuarelas de muchachas con gatos en el regazo, ejecutados de una forma más suelta y con mayor tendencia a la abstracción que los óleos.

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