Ir al contenido principal

ELIZABETH GARDNER, UNA PINTORA AMERICANA EN PARÍS

La artista norteamericana desarrolló toda su carrera artística en París, donde fue reconocida y admirada.

 Aunque su estilo y su obra guarda muchas semejanzas con las de su famoso marido, William-Adolphe Bouguereau, el estudio de su pintura marca algunas diferencias. Actualmente se valoran al alza.

Autorretrato
Semblanza

 Elisabeth Jane Gardner (1837-1922) nació en Hampshire, Estados Unidos, pero cuando tuvo claro dedicarse a la pintura, decidió ir a estudiar a Paris, donde habrá de vivir la mayor parte de su vida.

A la capital francesa llegó en 1864 y comenzó a estudiar pintura contemporánea y antigua primero con Merle, luego con Lefebvre y finalmente con William-Adolphe Bouguereau, ya que como mujer no le estaba permitido cursas estudios en la prestigiosa École des Beaux-Arts. 



Con Bouguereau se terminaría casando en 1896 una vez muerta la primera esposa del pintor y la madre de Elísabeth, quien se oponía a esta relación, mantenida durante diecisiete años y conocida por todos.

El pastor David
Gardner era una mujer muy independiente, y al igual que la artista Rosa Bonheur solicitó a la policía parisina un permiso especial que le permitera llevar ropa de hombre para poder asistir a las clases de pintura.



También fue muy astuta en los negocios. Era muy habilidosa con los idiomas (hablaba inglés, francés, italiano y alemán) lo que le permitía relacionarse fácilmente con sus potenciales clientes y ganarse su confianza. También supo como manejar la publicidad de sus obras y  rodearse de relaciones que ayudasen a su carrera artística, lo que se tradujo en numerosas ventas y encargos de retratos.

En el Bosque
Igualmente, habría de usar su influencia con su marido, a la sazón presidente de la Academia, Jefe de Salón de París, Presidente de la Legión de Honor, etc, para convencer a la Academia Julien (años más tarde Escuela de Bellas Artes) para abrir sus puertas a las mujeres y que pudieran estudiar allí pintura.


Cuatro años más tarde de su llegada a París, en 1868, habrá de ser, junto a su amiga Mary Cassatt, una de las primeras mujeres americanas en exponer en el Salón de París.

La hija de Rudyard Kipling
Posteriormente, sus pinturas habrían de ser admitidas en 25 salones de París, en uno de los cuales, en la Exposición Universal de 1889, ganó una medalla de bronce y la de oro en 1872, siendo la primera en recibir semejante honor.

Obra

Elisabeth Gardner utilizó la temática religiosa, histórica y mitológica en sus obras, pero siempre fue consciente, a pesar de su existosa carrera y el reconocimiento del que disfrutó en vida, que su trabajo estaba fuertemente influenciado por su marido, cuyo estilo adoptó de forma tan afortunada (con colores vivos, retratos de niños y escenas domésticas) que parte de su obra pude ser confundida con la de él. 

Joven con cesta de uvas
De hecho, ella llegó a decir sobre esto: "Sé que estoy censurado por no valer más audacia mi individualidad, pero prefiero ser conocido como el mejor imitador de Bouguereau de ser nadie!" . Hoy, sin embargo, los estudiosos ven en su obra puntos de separación con la de Bouguereau.

Joven en el pozo
A diferencia de su marido, la producción de sus obras fueron de gran formato, algo que estaba más a menudo asociados con los artistas masculinos.

La obra más conocida de Gardner puede ser el Pastor David triunfante (1895), pero también hay otras destacadas como Cenicienta, Cornelia y sus joyas, Corinne, Adivina, Maud Muller, Dafnis y Cloe, Ruth y Naomí, La hija del granjero, La boda bretona y algunos retratos.

Aunque en la actualidad su nombre y sus obras no son muy conocidos por el público en general, sus cuadros vuelven a ser apreciados por los coleccionistas y vendidos a buen precio en las salas de subastas.









*****

CONTENIDO RELACIONADO


Entradas populares de este blog

VANGUARDIAS: EL ARTE CONTEMPORÁNEO DEL SIGLO XX

El término “arte contemporáneo”, que sirve para designar al realizado durante el s.XX, se caracteriza por el constante cuestionamiento de los convencionalismos. La transgresión será la seña de identidad de unos artistas que se harán eco de la situación de inestabilidad social, política y económica por la que atraviesa la Europa de la época. Dalí El rupturismo de los “ismos” Genéricamente se reconoce como “arte contemporáneo” aquel que se llevó a cabo durante el siglo XX y que cuestionaba los principios artísticos de las últimas décadas del XIX (Impresionismo y Postimpresionismo), aunque fueron estos, precisamente, las raíces de su formación y de su espíritu crítico. Serán sin embargo los cambios políticos, sociales, económicos, científicos y filosóficos de finales del siglo XIX y principios del XX los que influyan de forma decisiva y hagan concebir a estas nuevas generaciones de artistas una manera diferente de afrontar la realidad y su revolución estétic

¿QUIÉNES FUERON LOS ESCRIBAS?

En la antigüedad, los escribas no sólo eran un colectivo que se encargaba de copiar a mano libros y realizar trabajos escribano, sino que también eran contables, arquitectos, administradores, bibliotecarios e incluso literatos. A pesar de proceder en su mayoría de estratos humildes, los escribas fueron adquiriendo una enorme relevancia social y política como casta especial. Escriba egipcio El escriba egipcio, una casta especial E l escriba era esencial en la sociedad del Antigua Egipto. Era un personaje culto  capaz de e scribir, clasificar, contabilizar y copiar , utilizando varios tipos de escritura  ( como la hierática o demótica), conocedor del arte de la construcción y de transcribir rápidamente órdenes, documentos legales y pensamientos sobre papiros y ostracas con ayuda de un cálamo y su paleta con tintas de diferentes colores. Su trabajo era remunerado. Aunque realizaba su trabajo sentado sobre el suelo y s u atuendo era tan simple  como una  falda he

“LA MAJA DESNUDA” DE GOYA: ¿QUIÉN FUE EN REALIDAD?

En la historia del arte pocas representaciones de un desnudo femenino han suscitado tantas interpretaciones, sobre la modelo y quién encargó el cuadro, como “la maja desnuda” de Goya. Todo parece indicar que el todopoderoso Godoy fue quién mandó realizar el cuadro para su disfrute personal, y no precisamente de la duquesa de Alba, sino de su joven amante, Pepita Tudó. La "maja desnuda" de Goya Un cuadro bajo sospecha Desde hacía siglos en la pintura se habían realizado desnudos femeninos, pero siempre con un trasfondo mítico o religioso. No fue sino hasta Goya que este representó a una mujer desnuda sin más, con una pose audaz, mirando directamente al espectador, y del natural.  Más aún, es la primera obra de arte, que se conozca, en la cual aparece pintado el vello púbico femenino, lo cual resalta el erotismo de la composición. Se conoce con certeza quién pintó “la maja desnuda”, Francisco de Goya, pero no quién realizó el encargo al artista aragonés