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ARGENTINA Y EL REFUGIO NAZI: CUANDO EL PAN Y LA CARNE COMPRARON EL SILENCIO DEL MUNDO

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En mayo de 1945, mientras Europa ardía y los Aliados descubrían el horror de los campos de concentración, un hombre llamado  Adolf Eichmann  —el arquitecto de la "solución final"— desaparecía. No fue un fugitivo solitario ni un caso aislado. En los años siguientes,  más de 10.000 criminales nazis y colaboracionistas  cruzaron el Atlántico y encontraron refugio en Argentina . La narrativa oficial durante décadas ha sido la de un "exilio accidental": fugitivos desesperados que, aprovechando la confusión de la posguerra, escaparon hacia una tierra lejana que les ofrecía hospitalidad. Pero esa versión es, como mínimo, incompleta. Capítulo I: Argentina, la "Tierra Prometida" del Tercer Reich Para entender por qué Argentina se convirtió en el principal destino de los fugitivos nazis, hay que retroceder al período anterior a la guerra. La relación entre Buenos Aires y Berlín no era casual. Argentina había mantenido una  neutralidad cercana al Eje  durante la mayo...

"LA NUEVE", LOS ESPAÑOLES QUE LIBERARON PARÍS DE LOS NAZIS

La 9ª Compañía de la 2ª División Blindada de la Francia Libre, conocida como “La Nueve” y compuesta casi exclusivamente por republicanos españoles, fue la primera avanzadilla aliada en entrar en París y liberar la ciudad.

Fue también esta misma compañía la que participó de forma destacada en 1945 en la toma del “Nido del Àguila”, el último refugio de Hítler.

Los integrantes de !La Nueve" antes de salir hacia Normandía
La Francia Libre

Pocas semanas después de la ocupación alemana de Francia durante la II Guerra Mundial (10 de mayo de 1944), el gobierno del mariscal Petain firmó (22 de junio de 1944) un armisticio con Adolf Hitler por el que el país galo quedó dividido en dos grandes zonas: la zona ocupada, bajo control alemán, y la llamada zona libre, bajo la autoridad de Vichy.

Charles de Gaulle, desde las colonias francesas en África, decidió crear un ejército paralelo para combatir el colaboracionismo y la ocupación alemana de su país. Así se creó la 2ª División Blindada de la Francia Libre, también conocida como División Leclerc..





A los republicanos huidos de España tras la contienda civil, que habían sido hacinados en campos de concentración situados a la intemperie en las playas del suroeste de Francia cuando cruzaban la frontera (al igual que ocurrió en el norte de África cuando llegaban a territorio colonial francés), se les “invitó” a alistarse en la Legión Extranjera francesa para defender sus colonias de los ataques de las tropas del Áfrika Korps de Rommel o volver a España. Por razones obvias, ninguno lo dudó. De los 16.000 soldados que la integraron unos 2.000 eran españoles.Allí lucharon y vencieron en Túnez, Argelia y Marruecos.

"La Nueve" en París
Cuando el general Leclerc crea en África, por mandato de De Gaulle, la Segunda División Blindada de la Francia Libre, en contraposición al gobierno colaboracionista de Petain, todos los españoles integrantes de la Legión desertaron para enrolarse en ella para luchar por la libertad y contra el nazismo.


A esas alturas, los españoles componían ya una fuerza importante en el ejército libre francés. Casi todos fueron reagrupados en un batallón compuesto por cuatro compañías, cada una con más de un tercio de españoles, salvo “La Nueve”, española por excelencia (149 de los 160 integrantes) y en la que incluso la lengua oficial y numerosos mandos eran españoles.

En este batallón de infantería, “La Nueve” tenía como misión la avanzadilla de tropas y el afrontar en primera línea al enemigo.


Liberación de París

Aquellos españoles fueron temidos y respetados por su coraje y valentía y su fama de no retroceder nunca un palmo de terreno conquistado. También por su idealismo y por no acatar órdenes que no les sonaban sensatas.

En el desfile de la Victoria en París
Cuando los estadounidenses repartieron el armamento entre el batallón, los españoles no dudaron en poner nombres a sus tanquetas de las batallas más famosas de la Guerra Civil, o simplemente de ciudades o personajes (no se les permitió poner nombres de militares republicanos). En sus uniformes, también llevaban cosida en el hombro una pequeña bandera republicana española.

La División Leclerc fue integrada en el mando del III Ejército de las fuerzas aliadas norteamericanas que lideraba el general Patton y que iban a desembarcar en Normandía para liberar Francia de los alemanes.

Una vez en territorio francés, y tras duras batallas contra el ejército nazi de Hitler en su camino hacia París, donde “La Nueve” tuvo una participación muy destacada tanto en la lucha en primera línea como en la captura de prisioneros alemanes,

El mando norteamericano, dirigido por Eisenhower, prefería atacar masivamente a las tropas germanas que se encontraban en el norte de París y retardar la conquista de la ciudad,. Pero De Gaulle temía que las tropas nazis viéndose acorraladas arrasaran esta, por lo que ordenó a sus tropas aprovechar la revuelta de la Resistencia Francesa con el fin de tomar París. Para ello, fue elegida la División Leclerc. Y así, “La Nueve”, unidad de reconocimiento de la División, se postuló como la primera unidad aliada en penetrar en París.

En París
El primer blindado en llegar al ayuntamiento de París la noche del 24 de agosto de 1944 fue el “Guadalajara”, al que siguieron el “Madrid”, “Jarama”, “Ebro”, “Teruel”, “Gernica”, “Belchite”, “Brunete”, “Don Quijote”.

Después los civiles salieron a la calle cantando La Marsellesa, encontrándose con la sorpresa que esos primeros soldados no eran franceses, sino españoles.

Dos días más tarde se celebró el Desfile de la Victoria por los Campos Elíseos ya con todas las tropas en París. Los españoles de “La Nueve” formarían la escolta de De Gaulle durante todo el recorrido con sus blindados con la bandera de la Francia Libre a un lado y la de la República española en el otro.

Entre el público también hubo numerosos españoles exiliados, e incluso se vio desplegada una gigantesca bandera republicana sostenida por algunos de estos. Misteriosamente, a aquella bandera la hicieron desaparecer las autoridades francesas, al igual que las que portaban las tanquetas de “La Nueve” y las de los uniformes de estos.

En los discursos de la Liberación, entre 1944 y 1945, fueron numerosas las alusiones (y la imposición de medallas a los soldados españoles) a la importante participación española.

En París
Sin embargo, apareció enseguida la voluntad de afrancesar o nacionalizar la lucha de estos hombres, tanto los que lucharon en los ejércitos aliados como en la Resistencia. Fue una operación política consciente tanto de las autoridades gaullistas como de los dirigentes del partido comunista francés. Unos y otros marginalizaron el papel de todos los extranjeros que lucharon junto a ellos.

De esta forma, con la ocultación y el olvido, fue desapareciendo de la memoria colectiva esta importante colaboración.

La campaña de Alsacia

Tras la liberación de París la guerra prosiguió, y “La Nueve”, como el resto de españoles integrados en las tropas aliadas, participó en la campaña de Alsacia en el mes de noviembre de ese mismo año. La victoria sobre las tropas alemanas supuso el repliegue de estas hacia su territorio y la liberación definitiva de Francia de los nazis.

Cuando “La Nueve” cruzó el Rin y se internó en suelo alemán los españoles quedaron estancados por el frío invierno de -22 ºC. A lo largo de ese tiempo la compañía tuvo muchas bajas, casi todas por congelación.

El español Amado Granell el primer soldado aliado en París
Cuando se acabó el invierno y los aliados continuaron avanzando, “La Nueve” siguió su marcha de nuevo y participó en la toma del “Nido de Águila”, el refugio final de Hitler en los Alpes bávaros.

La Segunda Guerra Mundial terminó el 8 de mayo de 1945 con la rendición incondicional de Alemania. “La Nueve”, durante todo ese periodo de existencia había tenido 35 muertos y 97 heridos graves. Solo 16 españoles seguían en activo en el momento de la firma de la paz.

Tras la guerra, la inmensa mayoría de estos republicanos españoles se desmovilizaron y permanecieron como civiles en Francia. Para todos ellos fue una desilusión no poder continuar la lucha de la liberación en España, como algunos mandos del ejército francés les habían prometido.

Reconocimiento

Los historiadores, los militares y los políticos olvidaron a aquellos españoles que tan activamente y con tanto sacrificio habían participado en la liberación nazi de Francia, y por ende, de Europa.

Muchos años después llegó su reconocimiento tardío. En 2004, al celebrarse el sesenta aniversario de la Liberación de París, una placa al lado del Sena los recuerda. Madrid, en 2017, también lo hace con un jardín en honor de “La Nueve” en el distrito de Ciudad Lineal.



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