Entrada destacada

LA BATALLA DE CAJAMARCA, EL DÍA QUE 168 HOMBRES CONQUISTARON UN IMPERIO

Imagen
En la tarde del 16 de noviembre de 1532, en la Plaza de Armas de Cajamarca, se produjo uno de los enfrentamientos más desproporcionados de la historia de la humanidad . Un puñado de 168 españoles hambrientos y agotados , liderados por un Francisco Pizarro ya anciano , se enfrentó al ejército imperial del poderoso Atahualpa, el Sapa Inca que dominaba un imperio de 12 millones de almas . Las cifras son tan abrumadoras que parecen sacadas de una leyenda: 168 soldados españoles contra un séquito de entre 30.000 y 40.000 guerreros incas . El resultado, sin embargo, fue una victoria tan rápida y completa que los cronistas apenas podían creer lo que veían. En apenas media hora, los españoles capturaron al emperador , masacraron a entre 6.000 y 7.000 de sus acompañantes y, lo más increíble, no sufrieron una sola baja mortal . Esta no fue una batalla convencional. Fue una operación de guerra psicológica meticulosamente planificada, donde el factor sorpresa, el ruido ensordecedor de los arcabuce...

¿DÓNDE ESTÁ ENTERRADO VELÁZQUEZ?

Aunque sevillano de nacimiento, y salvo algún que otro viaje incluso al extranjero, Velázquez residió en Madrid durante casi cuarenta años, la mayor parte de su vida.

Y en la Villa y Corte murió el gran pintor, aunque pocos conocen el lugar donde está enterrado el artista.


 
Autorretrato de Velázquez en Las Meninas
Los últimos días de Velázquez

Su último acto público fue en junio de 1660. Acompaño al rey y a la corte a la entrega de la infanta María Teresa a la Isla de los Faisanes para su matrimonio con Luis XIV de Francia. Velázquez, como aposentador real, se encargó de preparar el alojamiento del séquito y de decorar el pabellón donde se produjo el encuentro. El trabajo debió dejarle exhausto porque poco después cayó enfermo con fiebres y el 6 de agosto, fallecía. Velázquez tenía 61 años.

Según Antonio Palomino (1655-1726), quien escribió la más completa biografía de Velázquez, al parecer el 31 de julio de 1660 el pintor había estado asistiendo al rey toda la mañana, pero sintiéndose mal (fatiga en el corazón, angustia, ardor de estómago…..) se marchó a su casa a donde el rey envió a sus médicos de cámara cuyo diagnóstico fue el de que el pintor padecía “una terciana sincopel minuta sutil” lo que le producía una sed continua, y que en definitiva fue una enfermedad mortal.

Tal era su estado, que habiendo recibido los sacramentos, y asimismo testado, falleció tan sólo seis días más después a las dos de la tarde.

Palomino sigue describiendo en su biografía que el cuerpo de Velázquez fue amortajado con el uniforme de la Orden de Santiago (que se le había impuesto el año anterior y que le había supuesto una obsesión y que suponía el ennoblecimiento de su familia), es decir, con capa, sombrero, espada, botas y espuelas incluidas. Según el biógrafo, Velázquez pasó esa primera noche sobre su cama y después pasaron su cuerpo a un ataúd forrado en terciopelo negro y con pasamanos de oro. Al día siguiente, lo llevaron a enterrar a la Parroquia de San Juan Bautista acompañado por los Caballeros Ayudas de Cámara del rey.

Velázquez fue enterrado con la pompa y boato que requería su cargo. Palomino detalla que el ataúd fue colocado en el túmulo de la capilla mayor para el responso y que a los lados había doce baldones de plata con hachas y un gran número de luces e “hizose todo el oficio de su entierro con gran solemnidad con excelente música de la Capilla Real, con dulzura, y compas, y el número de instrumentos y voces que en tales actos, y de tanto gravedad se acostumbra. Asistieron muchos Títulos, y Caballeros de Cámara, y criados de su Magestad”

Plaza de Ramales, donde estuvo ubicada la iglesia de S. Juan Bautista
Después de las exequias fúnebres varios caballeros le portaron en hombros hasta la bóveda de la iglesia depositándole en el lugar donde su amigo Gaspar de Fuensalida le había dejado un lugar al lado del que sería también su último lugar de descanso.

Su cuerpo desaparecido

La Iglesia de San Juan Bautista fue una iglesia que se encontraba ubicada en la actual Plaza de Ramales de Madrid y que fue edificada en el siglo XII.

La iglesia fue demolida durante el mandato de José Bonaparte con el objeto de realizar la ampliación de la plaza, y ejecutando un plan de urbanismo que dejaba vía libre del Palacio Real a la Puerta del Sol.

El caso es que en esta iglesia que estaba enterrado Velázquez,  al derribarla, su cuerpo también desapareció y aún no se han encontrado sus restos. 


Entradas populares de este blog

GRAN HAMBRUNA IRLANDESA: EL GENOCIDIO BRITÁNICO QUE FORJÓ UNA NACIÓN (Y POR QUÉ IRLANDA JAMÁS LO PERDONÓ)

ROMANTICISMO: UN MOVIMIENTO DE EXALTACIÓN PATRIÓTICA Y DEL INDIVIDUALISMO

CRUZ DE BORGOÑA Y ÁGUILA BICÉFALA: LOS SÍMBOLOS QUE UNIERON AL IMPERIO ESPAÑOL