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LEONORA CARRINGTON: UNA VIDA TOTALMENTE SURREALISTAS

Fue una artista multifacética, adelantada a su tiempo, apasionada y rotundamente surrealista.

Intentó vivir con intensidad y en libertad sin límites en una época en que a las mujeres no se les permitía salirse del guión...,y acabó en un manicomio.

Leonora Carrington
Un carácter rebelde y apasionado

Nació el 6 de abril de 1917 en el pueblo de Chorley (Lancashire, Inglaterra) en el seno de una acomodada familia que intentó darle una educación esmerada con arreglo a su status. Las influencias de su familia eran tales que fue presentada en sociedad en 1935 ante el mismísimo rey Jorge V.

Leonora parecía tenerlo todo a sus pies por su buena cuna, pero su primera muestra de rebeldía fue querer ser artista,. Así, en 1936 ingresa en la academia de Amadee Ozenfant en Londres, demostrando un gran talento.

No obstante no quedó ahí la cosa. Un año más tarde se enamoró del artista Max Ernst, que se encontraba en la ciudad preparando exposiciones, y se fugó con él poco tiempo después al volverlo a encontrar en un viaje a París, demostrando su personalidad rebelde y apasionada. El escándalo se agravó porque él estaba casado, ella tenía 20 años y él 47. Su familia no la perdonó y la buscó incesantemente.

Obra de Leonora
Max Ernst, París y el Surrealismo

Una vez en Francia, se reunían en París, en el Cafñe Les Deux Magots, con los artistas más representativos del Surrealismo como Picasso, Dalí, Duchamp, Joan Miró o Man Ray, convirtiéndose Leonora en una de las estrellas del movimiento (el propio André Bretón, fundador de la vanguardia, adoptó a pintora inglesa como “uno de los suyos”), se fueron a vivir juntos a los alrededores de París, a un pueblo llamado Saint.Martin.d ´Arcèche, a una casa de campo que adquirieron en 1938, que todavía hoy conserva en la fachada un relieve que representa a la pareja.

Allí ambos hicieron gala de una gran producción artística, pero la vida tranquila y feliz de la pareja en este lugar duró solo un año.

En 1938 participa junto a Max Ernst en la Exposición international del Surrealismo celebrada en la Galerie Beaux Arts de París, y también otra en Amsterdam.

Obra de Leonora
En septiembre de 1939 Max Ernst fue declarado enemigo del régimen de Vichy y detenido. Ante el avance nazi sobre Francia (Ernst era judio) y su segunda detención en un campo de internamiento, Leonora, muy afectada emocionalmente, viajó a España para buscar un salvoconducto para su amante y poder sacarle de allí.

El psiquiátrico español

Leonora llegó a Madrid desesperada, trastornada y terriblemente debilitada por la gran preocupación por lo que le podría ocurrir a Max.

Su padre, que no había cejado en su empeño de recuperarla, conspiró con las autoridades españolas y el cónsul británico para disfrazar sus salidas de tono, políticamente incorrecta en una España cuya Guerra Civil había concluído hacía muy poco, como locura y consiguió que la encerraran en un manicomio de Santander.

La pesadilla duró medio año en los cuales estuvo sedada, medicada, atada de pies y manos, totalmente vencida y desamparada. En su autobiografía ella misma lo recuerda así: "Yací varios días y noches sobre mis propios excrementos, orina y sudor, torturada por los mosquitos, cuyas picaduras me pusieron un cuerpo horrible". Recordar aquello le produjo siempre mucho dolor.

Max Ernst y Leonora Carrington
Pero Leonora Carrington sobrevivió a la terrible experiencia. Leyó mucho y se ganó el respeto del director de la institución que en un momento determinado le permitió un viaje con una enfermera de acompañante. Aprovechando el momento, logró zafarse de su cuidadora y huir a Lisboa en 1941.

En la capital lusa encontró refugio en el periodista y escritor mexicano Renato Leduc, secretario de esa embajada en Portugal, quien le ayudó a emigrar y con quien poco después se casó. De esta manera Leonora dejó de estar a merced de la voluntad de su padre o de Max Ernst, que también acabó saliendo de Francia de la mano de la millonaria Peggy Guggenheim con quien se casó.

Última parada:México

La pareja llegó a Nueva York en 1942 y allí tomó contacto con el grupo surrealista que había huído de los nazis. Un año después terminaron viajando a México junto con otros inmigrantes españoles. Pero al llegar allí se divorciaron.

Pero con el divorcio Leonora no salió de México, se afincó allí y echó raíces. Allí se casó por segunda vez con el fotógrafo Emérico Weisz y tuvo a sus hijos. Se dedicó plenamente a su obra, sin dejar que nada ni nadie le dijera cómo tenía que producir su arte.

En México, la pintora restableció lazos con varios de sus colegas y amigos surrealistas en el exilio, quienes también se encontraron en ese país, tales como André Bretón, Benjamín Péret, Alice Rahon, Wolfgang Paalen y Remedios Varo, con quien mantuvo una amistad duradera.

Obra de Leonora
Así consiguió Leonora Carrington pasar a la historia del arte como una de las artistas más admiradas del surrealismo latinoamericano.

Murió en México el 25 de mayo de 2011 a los 94 años de edad.
  
Además de en la pintura, Leonora Carrington tuvo un genuino interés por la alquimia y los cuentos de hadas con los que creció, interés que se percibe en su obra pictórica y escultórica. 

Fue ganadora del Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Bellas Artes, , otorgado por el gobierno de México en 2005.

Además, a lo largo de su larga carrera, publicó una serie de novelas, cuentos y obras de teatro, cine e hizo escultura y tapices.

En definitiva, fue una artista muy creativa y libre hasta el final.

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