El 1 de octubre de 1800, en el Palacio Real de La Granja de San Ildefonso, dos hombres se sentaron ante una mesa para reescribir el mapa del mundo sin que nadie lo supiera. Por un lado, el representante de Napoleón Bonaparte, el general Louis Alexandre Berthier. Por otro, el enviado del rey Carlos IV de España, Mariano Luis de Urquijo . Nadie más estaba al corriente. Nadie más debía saberlo. El documento que firmaron aquel día era el Tratado Secreto de San Ildefonso , un acuerdo preliminar que, en teoría, cambiaba el territorio norteamericano de Luisiana por territorios en la Toscana italiana . En la práctica, era el principio del fin del Imperio español en América y el nacimiento de la expansión territorial de Estados Unidos como superpotencia. Este artículo desentierra la mayor traición geopolítica de la historia de España: cómo Napoleón Bonaparte forzó a los Borbones españoles a ceder un territorio cuatro veces más grande que la propia España —más de 2.144.476 km² — a cambio d...
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SHAKESPEARE: ¿UN IMPOSTOR LITERARIO?
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Shakespeare es considerado el escritor más importante en
lengua inglesa y uno de los más célebres de la literatura universal.
Sin embargo, sobre
la autoría de sus obras no se ha dejado de especular y cuestionar cada vez más con el paso del tiempo.
Posible retrato de Shakespeare
Uno de los más
grandes
Según la
Enciclopedia Británica, Shakespeare es reconocido generalmente como el más
grande escritor de todos los tiempos y figura única en la historia de la
literatura.
Efectivamente,
Shakespeare ha trascendido las fronteras de su país natal y no sólo se
encuentra a la altura de grandes poetas (Homero o Dante) y novelistas
(Cervantes, Tolstoi o Dickens), sino que los ha sobrepasado en fama mundial.
Ninguno de ellos es tan conocido ni sus obras se leen y representan con tanta frecuencia ni en tantos países.
Se ha llegado
incluso a decir también, por parte de algunos estudiosos de su obra, que ningún
escritor ha tenido nunca tantos recursos lingüísticos como Shakespeare, tan
sólo quizás Dante, alcanzando muchos de los límites del lenguaje.
Shakespeare fue
poeta y dramaturgo (tragedia, comedia, temas históricos) y ya venerado en su
época, aunque no sería hasta el siglo XIX cuando alcanzaría la cúspide de su
reputación y en el XX cuando sus obras fueron adaptadas y redescubiertas por
todo tipo de movimientos artísticos e intelectuales.
De Shakespeare se ha
discutido su sexualidad, su religión y, como no, la autoría de sus obras.
De esta última
cuestión ya se tienen noticias ciento cincuenta años después de su muerte,
acaecida en 1616. Ya entonces, comenzaron a surgir dudas sobre la verdadera
autoría de las obras a él atribuidas en el ámbito literario británico.
¿Por qué?. Quizás
todo se deba, en parte, a el hecho de que los datos de que se dispone sobre el
autor son muy pocos y contrastan con la vasta producción de su obra.
De hecho, no se ha
encontrado ningún manuscrito original de Shakespeare –solo se han hallado 14
palabras de su puño y letra, de las que seis son firmas en las que, además,
escribió su nombre de manera diferente–; y apenas existen retratos fiables del
escritor –uno de ellos es el que sirve de portada al First Folio o Primer Folio
((nombre atribuido a la primera
publicación de la colección de obras teatrales de William Shakespeare)–. Sin embargo, ninguna obra literaria ha
sido examinada con tanta devoción.
Los llamados
"anti-stratfordianos" (los que discuten la autoría del autor inglés)
aducen que William Shakespeare era un actor que marchó a Londres en busca de
fortuna como intérprete y como dramaturgo y que documentos históricos lo
demuestran (la compañía teatral, su lápida en Strafford, su testamento, etc).
Pero sobre todo, argumentan que sus obras requerirían un nivel cultural más
elevado del que se cree que tenía Shakespeare y que no le facultaría para los
mensajes ocultos que podrían tener algunas de sus creaciones.
Además los “anti
Stratfordianos” aseguran que el Shakespeare de Stratford no sería más que un
hombre de paja o un “alias” tras el que se encubriría la verdadera identidad de
otro dramaturgo que habría preferido mantener en secreto su identidad. El
verdadero autor de sus obras podría ser, según estas teorías, Francis Bacon,
Edward de Vere, Christopher Marlowe o a varios otros autores.
La teoría baconianadefiende que fue Francis Baconquien creó las obras atribuidas a
Shakespeare, y que este nombre sería un seudónimo con claves masónicas. Se
considera que el año 1623 fue elegido intencionalmente por Bacon para la
publicación del First Folio, por los estrechos vínculos de los números que lo
componen con los nombres combinados de William Shakespearey Francis Bacon (la suma de los dos
nombres suma 33, un número clave en la masonería).
¿Por qué ocultar la
autoría?. Esencialmente, dicen los “anti Stratfordianos”, o bien por temas
económicos (pago de impuestos), o bien políticos (denunciar de forma anónima).
La formación de
Shakespeare
Aunque es mucho lo
que se desconoce sobre la educación de Shakespeare, lo cierto es que el artista
no accedió a una formación universitaria, con lo cual se haría difícil
atribuirle tantas referencias intelectuales que se encuentran en sus obras.
Los que defienden la
no autoría de Shakespeare consideran que no destacó en absoluto por su
historial académico; de hecho, sus estudios no alcanzaban a las exigencias de
su tiempo y que su talento estribaba en su capacidad de hacer algo radicalmente
nuevo con lo viejo, es decir, que en vez de inventar o apelar a la originalidad,
tomaba historias preexistentes, como la de Hamlet, y le otorgaba aquello que le
faltaba para la eminencia.
Señalan, pues, que
es bastante más probable que Shakespeare fuera influenciado por allegados a su
círculo intelectual, tal era el caso de Marlowe, Nash y Peele, señalados por
los antistratfordianos como posibles autores del First Folio, o incluso porel afamado John Lyly y
el poeta Anthony Munday, bien pudieron haber contribuido con buena parte de la
tarea del gran dramaturgo.
The Word Book
Enciclopediaseñala que un actor
de Stratford on Avon nohubiese
podido escribir tales obras ya que la mayoría de los supuestos escritores
“pertenecían a la noblezao a
otro estamento privilegiado”.
Recientemente, el
rumor sobre la autoría de Shakespeare se ha acrecentado tras las declaraciones
de los actores Derek Jacobi y Mark Rylance. Ambos han divulgado la denominada
"Declaración de Duda Razonable" sobre la identidad del famoso
dramaturgo. En dicha declaración cuestionan el que William Shakespeare, un
plebeyodel siglo XVI criado en
un hogar analfabeto rural, pueda haber escrito las geniales obras que llevan su
nombre. Argumentan que un hombre que apenas sabía leer y escribir no pudo
poseer los rigurosos conocimientos legales, históricos y matemáticos que
salpican las tragedias, comedias y sonetos atribuidos a Shakespeare.
No obstante, quienes
defienden la autenticidad de Shakespeare, lo hacen alegando que el no haber
dispuesto de formación universitaria no sería excusa, puesto a que el autor tuvo
acceso a libros que reflejaban los temas principales que explotaría más
adelante en sus obras. Además, el que William no dispusiera de conocimientos de
métrica no lo descalifica necesariamente.
First Folio
El First Folio
Tampoco se puede decir
que las cosas estén muy claras en torno al First Folio o Primer Folio. Este,
fue publicado por primera vez siete años después de la muerte de Shakespeare
por los actores John Heminge y Henry Condell, con un prólogo de Ben Jonson, a
un precio de unos 3.000 euros actuales, algo bastante desorbitado para la
época.
No se sabe
exactamente cuántos ejemplares se imprimieron, pero quizás fueron entre 700 y
1.000. Los que han llegado hasta nosotros se cifran entren 220 y 240 y la
mayoría están bastante incompletos.
Lo que sí se sabe
con certeza es lo que vale ahora: se pagaron cuatro millones de euros por un
ejemplar en una subasta en Sotheby's en 2006.
El historiador
británico Peter Ackrovd asegura (en Shakespeare, la
biografía) que la mayor parte de los títulos están escritos por Ralph
Crane, un amanuense profesional que con frecuencia trabajó para las compañías
teatrales.
Hasta antes de la
aparición del First Folio (con 36 de las 38 obras que se conocen de Shakespeare), además de los sonetos, sólo se habían
publicado 16 obras de Shakespeare y de forma muy chapucera –transcripciones de
lo que se declamaba en el teatro sin el control del autor–, lo que era
relativamente normal en la época dado que las piezas eran para ser vistas y
escuchadas (tampoco ahora se editan la mayoría de los guiones). Gracias al Primer
Folio se conocenMacbeth,La tempestadoJulio César, de hecho,
gracias a esta edición Shakespeare es Shakespeare y no un dramaturgo más de la
época isabelina.
Así lo explica
también Luis Astrana Marín (1889-1959), el traductor al castellano de las obras
de Shakespeare: "Ninguna de estas ediciones lo fue con el consentimiento
de Shakespeare, sino que fue el trabajo de editores piratas que se movían en
torno a los autores teatrales, de copias tomadas al oído durante la
representación y plagadas de yerros".
Cuatrocientos años
después de todo esto, en septiembre de 2014, la biblioteca de Saint-Omer, en Remy
Cordonnier, ha descubierto que albergaba uno de aquellos ejemplares del First
Folio (aunque le falta la portada). Eric Rasmussen, un experto estadounidense
en Shakespeare, que viajó hasta la ciudad francesa autentificó a finales de
noviembre el libro. A causa de la forma en que se imprimía en el siglo
XVII, cada copia es única, aunque no deja de sorprender a los expertos lo mal
que estaban hechas.
La identificación
de esta copia, hasta ahora desconocida, ha vuelto a poner de actualidad el
libro.
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