Ir al contenido principal

ANTONIO PALACIOS: EL ARQUITECTO QUE REINVENTÓ MADRID

Tres de sus más representativos edificios de Madrid son: el Palacio de Comunicaciones (sede del Ayuntamiento de Madrid), el Hospital de Jornaleros de Maudes (Consejería de Transporte de la Comunidad de Madrid) y la Casa de las Cariátides (sede central del Instituto Cervantes).

Además, fue el arquitecto encargado del diseño de interiores de las primeras estaciones delMetro de Madrid y sus accesos, así como de su popular logotipo en forma de rombo.

Palacio de Comunicaciones de Madrid
Un éxito fulgurante

La obra arquitectónica de Antonio Palacios (Porriño, Pontevedra, 1876-El Plantío, Madrid, 1945) está asociada a Madrid (aunque también dejó rastro en Galicia y otros lugares de España) tanto por su producción como por encontrarse ubicada en las zonas más populares de la ciudad.

Su éxito en Madrid tuvo mucho que ver con la transformación urbana que esta experimentó a comienzos del siglo XX, pasando de ser la Villa y Corte a querer convertirse en una metrópoli moderna donde surgieron nuevos medios de transporte, nuevos trabajos del sector servicios (oficinas) y nuevas formas de consumo (grandes almacenes), lo que necesitaba de una nueva forma de ver la arquitectura.

Palacios lo captó inmediatamente. Sin embargo, y a pesar de ser seguidor de la Escuela de Chicago, iba a dar a sus obras un aire regionalista (plateresco y manuelino) propia de la arquitectura española, algo que le iba a caracterizar.

La producción arquitectónica de Palacios alcanza su punto álgido en el periodo que va entre 1910 y 1926.

Hospital de maudes
Ejerció también como profesor de dibujo en la Escuela Superior de Artes e Industrias, y de la asignatura proyectos de detalles arquitectónicos en la Escuela de Arquitectura de Madrid durante los cursos de 1914-1915 y 1915-1916.

Durante su vida se distinguen tres etapas. La primera corresponde a su estrecha colaboración con Otamendi, y va desde 1900 a 1917. A partir de 1917 Palacios trabaja en sus diseños arquitectónicos y urbanísticos en solitario y acentúa su tendencia monumentalista. Desde 1936 hasta su muerte pasa un periodo de aislamiento en el que realiza diseños de carácter puramente visionario e irrealizables.

Sus edificios emblemáticos en Madrid

Nada más acabar su licenciatura consigue que le adjudiquen, mediante concurso, su primera obra importante: el Palacio de Comunicaciones de Madrid en 1904 (actualmente sede del Ayuntamiento de Madrid), aunque antes, en 1903, había colaborado en el proyecto del Casino.

La realización de las obras del Palacio de Comunicaciones proporciona a Palacios (junto a su amigo y compañero Otamendil) tanta fama que se le adjudican la mayoría de los proyectos importantes de la capital.

En esos momentos Madrid estaba embarcada en diversos proyectos constructivos de gran envergadura: la construcción de una Gran Vía, la remodelación del eje Puerta del Sol-Cibeles y el Ensanche, proyectos que suponen un reto innovador debido a la poca experiencia que había en España sobre la edificación subterránea (en el caso del Metro), o en el de la moda emergente del diseño de edificios de oficinas o de grandes almacenes. 

Círculo de Bellas Artes
Después del Palacio de Comunicaciones, entre 1097 y 1919, (que le supuso gran popularidad) vendría el edificio de las cariátides (sede hoy del Instituto Cervantes) o el Círculo de Bellas Artes (1919), además de edificios de viviendas, oficinas y centros comerciales (la casa Matesanz de la Gran Vía, realizada en el año 1921, es, en palabras de Palacios, un "edificio comercial a la americana"). Así surge una forma surge una nueva forma de trabajo: las oficinas, éstas abren igualmente un nuevo concepto de edificio de grandes proporciones. En este periodo de creación constructiva Palacios se hace conocedor de las características de los nuevos conceptos de la arquitectura norteamericana monumental que emergente a comienzos de siglo. El concepto de esta nueva arquitectura abrirá el paso en décadas posteriores a la concepción de edificios más verticales, dando lugar como consecuencia a los funcionales rascacielos. 

En 1904 es nombrado arquitecto jefe del Ministerio de Fomento (en la actualidad Ministerio de Agricultura, Pesa y Alimentación) y vocal de la Junta de Urbanismo, puestos que ejerce hasta 1915.
En 1908 recibe el encargo de otra obra monumental: un hospital con todos los servicios y con aforo para 150 camas. Este hospital-hospedería (el Hospital de Jornaleros de Maudes, hoy Consejería de Transporte de la Comunidad de Madrid) se debía construir en un barrio alejado del centro de Madrid. 

Después vino la nueva sede del Banco Español del Río de la Plata El edificio es desde 2006 la sede principal del Instituto Cervantes. Esta obra es la última que realiza con Otamendi, a partir de este instante ambas vidas profesionales corren por caminos diferentes.
Muchas de las construcciones de Palacios han sobrevivido al paso del tiempo gracias a rehabilitaciones arquitectónicas, cambiando sus funciones originales y acogiendo sedes de organismos privados y públicos.

Banco Español de Río de la Plata
El metro de Madrid

Fue el arquitecto encargado del diseño de interiores de las primeras estaciones del Metro de Madrid, sus accesos y su popular logotipo en forma de rombo. En la actualidad, debido a las constantes remodelaciones del metro madrileño, apenas existen rasgos de su diseño, excepto en el diseño de algunas entradas en el centro de la ciudad.

La construcción de la Gran Vía le proporcionó la posibilidad de realizar una rehabilitación del "Hotel Avenida" (Gran Vía 34) y el "Hotel Florida" ubicado en la plaza de Callao (derribado en 1960 para construir una sección del corte Inglés de Callao).

También realiza numerosas viviendas en Madrid, sobre todo en las zonas del ensanche-residencial madrileño, algunos ejemplos son: la calle de Goya, Velázquez y el Paseo de la Castellana. Emplea un modelo constructivo muy parecido al de las casas comerciales, cimientos de hormigón, entramado metálico, paramento elaborado con ladrillo recocho, recubiertos con piedra falsa.

Acceso de Metro diseño de Palacios
El Banco Mercantil e Industrial, ubicado en la calle de Alcalá (nº 31) junto a la Iglesia de las Calatravas será su último proyecto en Madrid. Su última casa edificada es su propia vivienda en El Plantío (Madrid), un diminuto estudio de 1,80 x 2,40 m,


Palacios murió el 27 de octubre de 1945 a los sesenta y dos años de edad en el Plantio (Madrid), acompañado de su esposa Adela Ramírez, dejando inacabados algunos proyectos. Fue enterrado en la Sacramental de San Lorenzo de El Escorial. El 30 de octubre de 1976 sus restos fueron trasladados, por expreso deseo suyo, al cementerio municipal de O Porriño donde se dejaron reposar bajo una pequeña mole de granito con una inscripción que dice: "Antonio Palacios - Arquitecto" labradas a pico por un cantero.

Entradas populares de este blog

VANGUARDIAS: EL ARTE CONTEMPORÁNEO DEL SIGLO XX

El término “arte contemporáneo”, que sirve para designar al realizado durante el s.XX, se caracteriza por el constante cuestionamiento de los convencionalismos.
La transgresión será la seña de identidad de unos artistas que se harán eco de la situación de inestabilidad social, política y económica por la que atraviesa la Europa de la época.

El rupturismo de los “ismos”
Genéricamente se reconoce como “arte contemporáneo” aquel que se llevó a cabo durante el siglo XX y que cuestionaba los principios artísticos de las últimas décadas del XIX (Impresionismo y Postimpresionismo), aunque fueron estos, precisamente, las raíces de su formación y de su espíritu crítico.
Serán sin embargo los cambios políticos, sociales, económicos, científicos y filosóficos de finales del siglo XIX y principios del XX los que influyan de forma decisiva y hagan concebir a estas nuevas generaciones de artistas una manera diferente de afrontar la realidad y su revolución estética.
Empezaron así a surgir múlt…

¿QUIÉNES FUERON LOS ESCRIBAS?

En la antigüedad, los escribas no sólo eran un colectivo que se encargaba de copiar a mano libros y realizar trabajos escribano, sino que también eran contables, arquitectos, administradores, bibliotecarios e incluso literatos.
A pesar de proceder en su mayoría de estratos humildes, los escribas fueron adquiriendo una enorme relevancia social y política como casta especial.
El escriba egipcio, una casta especial
El escriba era esencial en la sociedad del Antigua Egipto. Era un personaje culto capaz de escribir, clasificar, contabilizar y copiar, utilizando varios tipos de escritura (como la hierática o demótica), conocedor del arte de la construcción y de transcribir rápidamente órdenes, documentos legales y pensamientos sobre papiros y ostracas con ayuda de un cálamo y su paleta con tintas de diferentes colores. Su trabajo era remunerado.
Aunque realizaba su trabajo sentado sobre el suelo y su atuendo era tan simple como una falda hecha de lino o algodón, los escribas pertenecían a una…

LAS ESCRITORAS DEL ROMANTICISMO: UNA GENERACIÓN DE VALIENTES

Las escritoras del romanticismo marcarían un antes y un después en la literatura española en general y en el feminismo en particular.
Para conseguir su propósito, escribir profesionalmente en una época en la que ese oficio era visto como algo sólo “de hombres”, estas mujeres tuvieron que sufrir rechazo y censuras, vestir de hombre, o firmar sus obras con pseudónimos masculinos.
Las escritoras “románticas”
La prosa, la lírica, el teatro o el periodismo, fueron los géneros donde los autores de la época plasmaron sus desasosiegos, su propia intimidad, su amor pasional o sus reivindicaciones sociales. Y es ahí donde entran en acción, frente a las adversidades y el rechazo, un grupo de mujeres escritoras que se habrán de enfrentar a muchos inconvenientes (serían incluso tildadas de “marimachos”), pero que sabrán, no sólo salir adelante, si no triunfar en lo que hacen.
Esta sería quizás la primera generación de mujeres que tuvo conciencia de si misma como “mujeres escritoras”. Ellas no só…